GRUPO B | R. MADRID 2-SHAKHTAR 3

Aprobados y suspensos en el Real Madrid: otra noche para olvidar de Varane, Jovic fue un fantasma

El central francés falló en los tres goles del Shakhtar. El delantero serbio no dejó nada rescatable en una hora. Asensio, muy tímido. Vinicius, vigorizante.

Courtois: venía siendo un faro para el Madrid hasta en los días más oscuros, pero también falló. Salvó un primer mano a mano con Marlos que hacía prever lo que se le venía encima. En el 0-1 y en el 0-3 estaba vendido, pero en el 0-2 su despeje tras disparo de Tete fue muy defectuoso, al centro y sin ninguna fuerza; Varane, en su intento por despejar el balón, lo metió en su portería. En la segunda parte Mateus le perdonó la vida en una acción clarísima para el 1-4. Ya con 2-3, salvó el cuarto del Shakhtar en un mano a mano con Tete. 

Mendy: como lateral derecho pierde casi todo su poder de ataque; apareció mucho arriba, pero a la hora de dar el pase decisivo se le vio que no es su sitio. En defensa lo pasó mal con Solomon y en la acción del 0-2 dejó que se le colase Korniienko, en el principio de un despropósito que terminó con el gol de Tete. 

Militao: de lo más salvable del Madrid, cortó buenas acciones de Mateus y Marlos, pero también se mostró muy despistado al ir a la presión en el medio; en una de esas casi marca Marlos y lo repitió en el 0-3, en el que tanto el brasileño como Varane aparecieron tarde y Solomon se aprovechó. En el segundo tiempo cortó una clara acción de Mateus que olía al cuarto del Shakhtar. Además, con los goles del Madrid, se produjo un fenómeno interesante: se echó adelante para ser el primer atacante blanco cuando el Shakhtar se defendía con uñas y dientes, dejando a Varane por detrás de él. Su confianza aumenta en momentos de tensión, no es mal atributo para jugar en el Madrid.

Varane: noche para olvidar, mala señal después de lo sucedido en Mánchester en el último partido de la temporada pasada. Le dio todo el tiempo del mundo a Korniienko en la acción del 0-1, se anotó en propia puerta el 0-2 (no le ayudó el terrible despeje de Courtois) y el 0-3 le pilló fuera del sitio. El eléctrico ataque del Shakhtar le dejó en muy mal lugar.

Marcelo: Mateus y Marlos le ganaron la espalda en infinidad de ocasiones, sobre todo en acciones al contragolpe. En el caso de Marcelo, se cuenta con eso, pero a cambio Zidane espera magia en ataque, lo que no sucedió; el brasileño debe ser más que centros a la olla. En el 0-3, persiguió a Mateus lo que pudo ante la ausencia de Varane y Militao, pero el taconazo del brasileño para que marcase Solomon hizo su esfuerzo inútil. En la segunda parte apareció mucho más arriba, pero sin ser decisivo.

Casemiro: superadísimo por los contragolpes ucranios, no dio seguridad atrás y también se le vio impreciso con el balón. Una figura como la suya se justifica si fortalece una mala noche de los centrales, pero ni de lejos fue el caso. Mucho mejor en la segunda mitad, favorecido por la mejora general de los blancos.

Valverde: mal también, con muy poco peso con el balón y llegando tarde a la presión varias veces. No fue ese un mal exclusivo del uruguayo; todo el Madrid fue un cuadro a la hora de intentar recuperar la posesión. Arrancó la segunda mitad en la banda derecha, pero con la entrada de Vinicius se centró y casi acaba como héroe: hizo el 3-3, pero el árbitro lo anuló por fuera de juego posicional de Vinicius, tras revisarlo en el VAR.

Modric: acompañado por Casemiro y Valverde, el croata debía llevar la batuta, pero le costó una barbaridad en la primera parte, sufrió mucho para hacer conducciones decentes y sus envíos tampoco dieron profundidad al Madrid. La estupenda intensidad defensiva del Shakhtar le dejó seco. En la segunda mitad mejoró claramente y el Madrid lo agradeció; su golazo para hacer el 1-3 fue lo mejor de un día para olvidar. Dejó el sitio a Kroos en el 70’.

Asensio: su primer tiempo fue muy pobre. Empezó en la derecha, su posición preferida, pero no desbordó ni una vez y apenas se permitió un remate bloqueado. Cambió el sitio con Rodrygo, pero fue para nada. En la segunda parte centró su posición, sobre todo tras la entrada de Vinicius, y mejoró bastante: ayudó a conectar la media con el ataque y probó suerte con su poderosa zurda. Aun así, debe dar mucho más si quiere ser titular.

Jovic: apenas un remate de cabeza blando en la primera parte, directo a las manos de Trubin. Con todo, Zidane le mantuvo en la segunda parte pese a la entrada de Benzema, pero a los 15 minutos quedó claro que el serbio pintaba poco o nada en el partido y dejó su sitio a Vinicius, que en diez segundos hizo lo que él no pudo en una hora.

Rodrygo: muy mal, sin desborde, sin filo, sin riesgo… Fue el sacrificado de Zidane en el descanso para que entrase Benzema. El brasileño deja pasar un tren importante, está muy lejos de la versión que mostró hace un año, aunque tampoco le ayudó la falta de ideas del Madrid en la primera mitad. 

Benzema: entró en el 46’ en lugar de Rodrygo. Automáticamente impulsó el ataque madridista, muy romo en la primera mitad, y con él llegaron los goles blancos. Tuvo una clara en el área pequeña, pero se le hizo de noche. Se apagó con el paso de los minutos, no terminó de remontar la machada blanca. 

Vinicius: entró en el 59’ en lugar de Jovic. Llegó y besó el santo: poco más de diez segundos necesitó para hacer el 2-3, aprovechando un despiste del Shakhtar y definiendo con pausa, lo que siempre se le echó de menos. Vigorizó el juego de banda del Madrid con varios desbordes interesantísimos, aunque no valieron para remontar. 

Kroos: entró en el 70’ en lugar de Modric. Dio fluidez cuando el Madrid buscaba el 3-3, pero no fue suficiente.