LEVANTE

Renovaciones pendientes por una dirección deportiva por renovar

El Levante trabaja en los contratos de varios jugadores sin haber tomado una decisión respecto a los responsables del área deportiva.

Renovaciones pendientes por una dirección deportiva por renovar
ALBERTO IRANZO DIARIO AS

El mundo del fútbol trae consigo circunstancias paradójicas, como que la dirección deportiva del Levante, todavía por abordar su renovación, trabaja precisamente en las renovaciones de varios puntales del equipo. Si bien es cierto que el presidente, Quico Catalán, juega un papel protagonista en dichas negociaciones, especialmente en la de los principales activos del equipo; otras, sin embargo, necesitan de la consideración de la parcela deportiva y del cuerpo técnico. Las tareas se acumulan mientras Manolo Salvador y David Navarro todavía no conocen su futuro.

La postura, al menos del club, es clara en los casos de José Luis Morales, Roger Martí y Rubén Rochina. Sin embargo, ahí no finaliza la lista de renovaciones del club, con Jorge Miramón, Óscar Duarte y Sergio Postigo también pendientes de sus contratos. El caso del central madrileño preocupa menos al contar con un año más opcional en su acuerdo.

La renovación de Morales es un hecho al que tan sólo le falta la firma y plasmar las condiciones de un vínculo indefinido reclamado abiertamente por ambas partes. Al 'Comandante', a sus 33 años, se le podría plantear un contrato con renovación año a año, en base a una serie de objetivos. La situación del 'Pistolero', bien atado hasta 2023, se trata de un 'ascenso económico' por su papel en el equipo.

La situación de Rochina, por otro lado, está estancada. Catalán reconoce que hace tiempo que no se sientan entre las partes, pese a que desliza el deseo de ambas partes por llegar a un acuerdo. En este caso, la diferencia está en los años ofrecidos al centrocampista de Sagunto, que a sus 29 años busca su último contrato lucrativo en el fútbol.

A partir de ahí entran los casos de Jorge Miramón y Óscar Duarte, bien diferentes en sus planteamientos. El aragonés se ha establecido como lateral derecho titular en sus dos años en Orriols y tan sólo su edad, 31 años, es un hándicap a la hora de prolongar su vínculo. Ha cumplido, se ha ganado el puesto y espera acontecimientos acostumbrado a negociar contratos cortos en su carrera.

El costarricense, por su parte, es un activo de fondo de armario que no ha sido capaz de derribar el muro de su rol. 486 minutos el pasado curso y 175 en el presente son su bagaje en el club. Si la situación económica lo permite, la idea es elevar las miras en la posición.

El área deportiva trabaja en los frentes abiertos, las renovaciones y el próximo mercado, sin un planteamiento más allá del junio del próximo año, cuando finaliza su contrato. Una situación que recuerda en cierta medida a la vivida en el pasado con su antencesor en el cargo, Vicente Blanco 'Tito'. Si bien es cierto que las sensaciones son bien distintas. El pasado viernes hubo una primera toma de contacto para evaluar el trabajo de los dos últimos años, pero la decisión acerca de uno de los pilares más relevantes del club todavía no está tomada.

"Acabamos de terminar el mercado. No tenemos casi tiempo ni para respirar. Evidentemente, el trabajo está ahí. Han tenido tres mercados por delante, hay que analizar todo y ser frío. Yo creo que han sido tres mercados muy difíciles. Lógicamente, el trabajo está, hemos implementado nuevas formas de trabajo y lo que tenemos que hacer ahora es valorarlo todo. Es una decisión relevante para el club, muy importante, y tomaremos decisiones de cara a la temporada que viene", analizaba Quico Catalán en la entrevista para AS.