ATLÉTICO DE MADRID

Lucas Torreira acelera para poder estar a tope frente al Bayern

El uruguayo, pese a las molestias con las que acabó en su debut como rojiblanco ante el Celta, se entrenó ayer con normalidad con el resto del grupo.

Torreira entrenando con el Atlético
JAVIER GANDUL DIARIO AS

Lucas Torreira se estrenó con el Atlético el sábado pasado ante el Celta en Balaídos con victoria (0-2). El uruguayo salió en el once inicial formando pareja con Koke por la ausencia de Saúl y la salida de Thomas rumbo al Arsenal. Pese a que venía de jugar con su selección en la fase de clasificación de la CONMEBOL para el Mundial de Qatar 2022, con viaje transoceánico incluido, el charrúa completó los 90 minutos sobre el terreno de juego. Sin embargo, no fue voluntariamente, ya que tuvo molestias físicas (unos simples calambres) desde el minuto 80 aproximadamente, pero Simeone ya había agotado los cambios y no pudo sustituirle. Hay que tener en cuenta que no jugaba 90 minutos desde el pasado 21 de enero, cuando aún jugaba en el Arsenal, ante el Chelsea y, por tanto, es lógico que le faltara ritmo de competición.

No obstante, su aportación fue sobresaliente en su debut como rojiblanco. Demostró que puede ser un jugador muy útil y que es el tipo de futbolista que encaja como un guante en el método Simeone. Una muestra de que se integró a la perfección en su nuevo equipo es que fue el mejor debutante del Atlético en cuanto a pases buenos completados (53 de 59) desde la temporada 2005-06. Además, también aportó seis recuperaciones, el que más de su equipo. No paró de correr y de perseguir el balón mientras el físico le aguantó y, aun así, no desistió en su empeño de ayudar a sus compañeros cuando le costaba mantenerse en pie por el dolor.

El Atlético volvió ayer a los entrenamientos tras el duelo ante los gallegos y lo hizo con la mirada puesta en el complicado estreno de mañana en la Champions ante el Bayern de Múnich en el Allianz Arena. Simeone contó con varias bajas en la sesión, pero entre ellas no estuvo Torreira. El uruguayo se entrenó como uno más junto al resto de sus compañeros con el objetivo de ser uno de los elegidos por el Cholo para el duelo de Múnich, sobre todo teniendo en cuenta que Saúl aún está apartado del grupo. El charrúa ha demostrado que está hecho de otra pasta y que, en cuanto coja ritmo de competición, se confirmará como el todoterreno que necesita Simeone para darle estabilidad a su equipo.