ESPAÑA - SUIZA

El aliciente es Adama

Fue el jugador más impactante el miércoles ante Portugal y ahora todos esperan una nueva exhibición. En 28' hizo 6 regates, recuperó 2 balones y creó una ocasión.

Adama Traoré controlando un balón en el partido del miércoles ante Portugal.
MIGUEL MORENATTI DIARIO AS

Es un jugador que desborda. Con una capacidad enorme de superar contrarios. Con Adama no será un uno contra uno sino un uno contra dos o contra tres". Con estas palabras definió Luis Enrique el debut de Adama Traoré (24 años) con La Roja el pasado miércoles ante Portugal. El futbolista del Wolverhampton pudo enfundarse por fin la camiseta de la Selección española, aunque fuera partiendo desde el banquillo. Y tras saltar al campo en el minuto 62 por Sergio Canales fue el gran peligro de España en el tramo final del choque en el José Alvalade. El gran agitador. Incluso, tuvo la opción de marcar en los últimos minutos y le dio casi medio gol a Dani Olmo en un disparo que terminó desbaratando Rui Patricio.

Lo cierto es que Adama disputó 28 minutos y revolucionó el ataque de los de Luis Enrique. Durante el poco tiempo que estuvo sobre el verde no paró de intentarlo. Sus números hablan por si solos: seis regates realizados; dos recuperaciones y una ocasión creada, que casi acaba en gol. Su potencia y su velocidad generaron muchos problemas en la cansada defensa de los pupilos de Fernando Santos.

Luis Enrique encuentra en Adama el futbolista diferencial para desarbolar defensas cerradas. Su profundidad y verticalidad le da un arma extra al juego español de control y toque de la pelota. Es un jugador que no se arruga y es capaz atraer para sí la atención de las defensas rivales, lo que abre espacios para el resto de sus compañeros. Luis Enrique le valora por su capacidad "enorme de driblar" y superar contrarios. Un buen revulsivo. Es un cañón, muy difícil de parar en carrera (que se lo pregunten a Trincão) y con una capacidad enorme para regatear con potencia y jugar al espacio. Su arrancada es diamante en bruto. Debe mejorar de cara a gol (marca poco) y en las pérdidas de balón (siete, ante Portugal).

Sus buenos minutos con La Roja generaron una cascada de elogios. Adama fue un trueno. Con partidos como éste, en el futuro veremos mucho a Adama con España. Luis Enrique y la Selección necesitan al Adama "en estado puro". Una fuerza de la naturaleza con un físico privilegiado que esperará otra vez desde el banquillo su oportunidad esta noche.