ATLÉTICO DE MADRID

La pandemia le ha costado al Atlético 115 millones de euros

El Wanda Metropolitano apenas tiene actividad: no hay público en los partidos, el club no sacó los nuevos abonos, sin conciertos ni eventos... El Atlético ve muy mermados sus ingresos.

La pandemia le ha costado al Atlético 115 millones de euros.
JESUS ALVAREZ ORIHUELA DIARIO AS

El Atlético inauguró hace poco más de tres años el Wanda Metropolitano y ha pasado del llenazo en su puesta de largo a un estadio vacío. Más de 5 millones de espectadores han disfrutado durante este tiempo de los encuentros oficiales del Atlético en LaLiga, Copa y Champions, de citas históricas como la final de la Liga de Campeones que coronó al Liverpool ante el Tottenham o de la final de Copa entre el Barcelona y Sevilla, además de conciertos de estrellas mundiales como Muse, Alejandro Sanz, Bon Jovi o Iron Maiden. Unas instalaciones que acogían más de 250 eventos anuales al margen del fútbol, como encuentros empresariales, presentaciones, ferias, exposiciones… y que desde hace siete meses se encuentran ausentes de actividad.

Desde su estreno el nuevo estadio rojiblanco provocó una generación de empleo y riqueza para el propio club, el barrio y la ciudad de Madrid. Sólo con la disputa de la final de la Champions se generaron más de 50 millones de ingresos para la capital. La apertura del Wanda Metropolitano multiplicó la generación de empleos, ya que en un día de partido trabajan entre 1.500 y 2.000 personas dependiendo de la importancia del encuentro repartidas en diferentes actividades (seguridad, limpieza, restauración, taquillas, atención al público, tienda…). Y en el barrio, la llegada del club provocó la apertura generalizada de bares y restaurantes, además de contribuir al crecimiento de los ya existentes.

Pero en marzo la pandemia paralizó la competición durante tres meses y desde que retornarse a mediados de junio lo ha hecho sin público en las gradas y con la actividad paralela reducida a la mínima expresión. Los eventos han desaparecido y la música de los conciertos se ha silenciado. Esas dos mil personas que trabajaban en cada partido se han convertido en apenas veinte empleados que cubren las necesidades de los partidos a puerta cerrada. Esta ausencia de actividad inicial durante todo un trimestre y el posterior regreso a la competición sin aficionados se ha traducido en una enorme caída de ingresos. El Atlético los ha visto recortados en 115 millones de euros. Sin aficionados en las gradas, sin haber podido cobrar los abonos de esta nueva temporada (al no saber cuándo podrán acceder los abonados), habiéndose reducido el dinero por derechos de televisión y también en Champions... La pandemia ha mermado mucho los ingresos del club madrileño.

El Wanda Metropolitano debía haber acogido los partidos internacionales de España-Alemania (26 de marzo) y España-Portugal, que debía haberse jugado en junio. Y el encuentro de rugby entre España y los All Blacks (el pasado 29 de mayo y se disputará el 8 de mayo de 2021). Y el concierto de Aerosmith, previsto finalmente para el 5 de junio del próximo año.

Los bares, restaurantes, supermercados y comercios de la zona aledaña han sufrido la ausencia de los miles de aficionados que los llenaban en día de partido y muchos se han visto obligados a echar el cierre esperando épocas mejores. Muchos empleados han visto limitada o incluso desaparecida su actividad por esta situación de fuerza mayor.

Ante esta delicada situación que no sólo afecta al sector del fútbol sino a toda la economía en general, el Atlético también se ha visto obligado a renegociar todos los contratos que mantenía con sus diferentes proveedores de limpieza, seguridad, mantenimiento…debido al brusco descenso de actividad, alcanzando acuerdos con todos ellos. Sin embargo, en esta situación de fuerza mayor el club madrileño dio por finalizado el contrato suscrito con el conglomerado anglo-franco-estadounidense formado por Centerplate, Sodexo e ISG después de no alcanzar un acuerdo. El contrato tenía una vigencia de 20 años, pero finaliza tres años después de su comienzo tras no alcanzarse un acuerdo en este delicado momento en el que la actividad a la que se dedicaba cesó completamente.