ESPANYOL

Las dos velocidades de Pedrosa

El lateral, que se estrenó de titular en el Tartiere, espera reinvindicarse tras el frenazo del curso pasado, ya sea en el Espanyol o en otro club.

Adrià Pedrosa.
GORKA LEIZA

Adrià Pedrosa se estrenó como titular el domingo en el Tartiere, una excelente noticia para el Espanyol después de la floja temporada anterior del lateral izquierdo de Gavà. El canterano ocupó la plaza de Dídac Vilà y volvió a demostrar esas dos caras (o dos velocidades) de su juego. Pedrosa fue capaz de fabricar una jugada que estuvo a punto de ser gol, gracias a un excelente pase del lateral y un remate al palo del delantero chino. Y, posteriormente, provocó el penalti con el que RdT abrió el marcador (0-1).

Pero también hay otro Pedrosa, el que debe mejorar (tantos los técnicos como el propio jugador son conscientes de ello) cuando le toca resguardarse en el área o relacionarse con sus compañeros. Los ovetenses crearon peligro por su costado, en parte porque el lateral falló 11 de los 30 pases que intentó. Un número elevado teniendo en cuenta su posición en el campo y su responsabilidad defensiva. Más entonado que el curso pasado, cuando ninguno de los entrenadores acabó de confiar en él, el jugador espera reinvindicarse este curso juegue donde juegue.

Porque Pedrosa, de 22 años, es un jugador cotizado y con mercado. Con contrato en el Espanyol hasta 2023, varios clubes han preguntado por su situación y han intentado conseguir la cesión, pero por el momento el club perico ha desestimado todas estas propuestas. "Nunca se puede asegurar nada, ya sabemos cómo es el mercado", cuentan desde el entorno del futbolista, que no obstante está concienciado de ascender esta temporada con el Espanyol y recuperar su nivel.

El de Gavà aún no ha cumplido ni dos años desde que debutó con el primer equipo y en este corto periodo de tiempo ha podido palpar las contradicciones y emociones del fútbol. En sus primeros meses como Rubi de entrenador, el lateral izquierdo fue un cañón, internacional Sub-21 e incluso su nombre apareció en la agenda de varios clubes debido a jugadas como ante el Atlético de Madrid, con una conducción de 87 metros. Pero el curso pasado, el lateral sufrió con el peor Espanyol de la historia, señalado también por algún entrenador. "Queremos tíos de verdad, no pipiolos", dijo Pablo Machín después del encuentro ante Osasuna, que puso resolverse en el primer tiempo si el lateral no hubiera fallado un gol casi cantado.

A la espera del cierre del mercado, Pedrosa quiere volver a ser el primero, el de la alta velocidad. El pasado domingo dio el primer paso. A la postre fue el jugador que desatascó el encuentro.