BARCELONA

A Messi se le atraganta Balaídos

Hace más de cinco años que Leo no gana en Vigo y además no marca desde el 2013. Un balance terrible para el crack argentino.

A Messi se le atraganta Balaídos
Alex Caparros DIARIO AS

A Leo Messi hay algunos estadios que se le 'cruzan' a lo largo de su carrera. Terrenos de juego donde el astro argentino nunca brilla y le cuesta marcar las diferencias. Visitas donde suele acabar mordiendo el polvo, marchando cabizbajo y abatido. Uno de estos campos es Balaídos. Los datos no dejan ninguna duda de que estamos ante uno de los estadios que más sufre Messi: sólo ha marcado dos goles en sus visitas a Vigo y el último se remonta al 30 de marzo del 2013 cuando el equipo arañó un punto (2-2). El primero lo marcó el 28 de agosto del 2006, hace más de 14 años: ese día, un aún imberbe Leo, ayudaba al equipo a salir airoso y vivo de Balaídos, 2-3.

Pero hace años que la racha de Messi no puede ser más agónica en Vigo: en sus últimas cinco visitas, ha acumulado tres derrotas y dos empates, y además sin ver puerta en ninguna de ellas. Un rendimiento desolador que refleja las dificultades de Leo para jugar contra el Celta en su campo. Y recalcamos en su campo, porque cuando el Celta visita el Camp Nou, la dinámica cambia diametralmente: Messi ha marcado un total de 11 goles al combinado gallego en el coliseo blaugrana.

Pero parece evidente que Balaídos es un campo maldito para Messi. De hecho, para ver el último triunfo del Barcelona en Liga hay que remontarse a la temporada 2014/15, el primer año de Luis Enrique en el banquillo, cuando los blaugrana derrotaron 0-1 al Celta, con un solitario gol del defensa francés Jeremy Mathieu de cabeza en una jugada de estrategia.

Sin ir más lejos, el equipo tiró prácticamente el curso pasado LaLiga en Balaídos, tras dejarse remontar hasta en dos ocasiones un resultado a favor (2-2), con un gol en el último suspiro de Iago Aspas, que acabó dejando el liderato en bandeja de plata al Real Madrid de Zidane, a falta sólo de seis jornadas para la conclusión del campeonato.