REAL MADRID

Courtois vale 20 puntos

Las paradas del belga han proporcionado grandes réditos al Madrid en los 13 partidos de Liga que el meta ha jugado después del confinamiento.

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Uno a cero y Courtois de portero. Parafraseando el dicho que se popularizó con Zamora como protagonista, el Madrid lo puede repetir para sintetizar su triunfo frente al Valladolid. El guardameta belga resultó de nuevo decisivo, como ya lo fue en la recta final del pasado campeonato. El equipo agarró un asa de la Liga 34 con las paradas de Courtois, que acabó refrendando el trofeo Zamora que dejó encarrilado antes del parón y después de un inicio de temporada que suscitó muchas dudas. En lo poco que va de esta temporada, los reflejos de Courtois han retenido 6 de los 7 puntos que luce el Madrid en su casillero.

Entre las cinco paradas que realizó frente a los blanquivioletas, la más meritoria fue una reacción abajo a un disparo de Weissman. Una intervención que ese momento evitó que el Valladolid se adelantara en el regreso del fútbol al Di Stéfano. Una parada que, a la postre, supuso dos puntos de oro para aupar al Madrid a un liderato compartido con Getafe, Valencia y Villarreal.

En los 13 partidos de Liga que Courtois ha jugado desde el confinamiento (no disputó la jornada final en Leganés) sólo ha encajado 6 goles: 0,46 tantos por partido. Un promedio incluso mejor que el 0,59 que le dio el Zamora la temporada pasada. Y un seguro atrás que, en estos cuatro meses del fútbol de la nueva normalidad, le ha dado al Madrid la friolera de 20 puntos.

El Eibar logró batirle en el reestreno de la pasada Liga, pero dos intervenciones suyas evitaron que el conjunto armero rascara un empate del estreno liguero del Di Stéfano. Cinco jornadas después, Maksimovic comprobó cómo se las gasta Courtois, llegando donde otros no alcanzan. El tramo final fue una sucesión de recitales: el Alavés, el Granada y el Villarreal, en la fiesta de la Liga, se estrellaron contra el muro limburgués.

Courtois ha vuelto enchufado de las vacaciones. A Isak se le hizo de noche en el Reale Arena ante la envergadura del belga. Sanabria testó sus reflejos y William Carvalho comprobó hasta dónde llega en sus estiradas. Esas cualidades que le han hecho conquistar tres trofeos Zamora (ganó dos con el Atlético) y ha empezado a poner la primera piedra hacia el cuarto.