ATLÉTICO DE MADRID

Luis Suárez sigue la tradición uruguaya del Atlético de Madrid: Forlán, Godín, Giménez…

El delantero continuará su carrera en el club rojiblanco, y se une a una larga lista de compatriotas que han sido parte fundamental en los éxitos de la entidad.

Algunos de los uruguayos que han jugado en el Atlético

Luis Suárez (33 años) era el gran anhelo del Atlético para su delantera. El ariete de Salto cerró su salida del Barcelona y llega libre al conjunto rojiblanco. Será el sustituto de Morata, que se marcha a préstamo a la Juventus. Los colchoneros se hacen con el charrúa, que es una garantía de gol (198 tantos en 283 partidos con los blaugranas). Con su llegada, Suárez se convierte en el 22º jugador uruguayo que se incorpora al Atlético en sus 117 años de historia.

La relación entre Uruguay y el Atlético comenzó muchos años atrás. En concreto, en 1954, cuando se unió al club colchonero el delantero Rafael Souto, procedente de Nacional de Montevideo. Estuvo en el club hasta 1956 y en ese período sólo jugó cinco partidos y marcó un gol. Hubo que esperar hasta la temporada 1980-81 para ver al siguiente charrúa de rojiblanco. Fue el meta Eduardo Belza, que comenzó jugando en el primer equipo, pero el curso posterior bajo al filial y permaneció allí tres campañas. En la temporada 1985-86 llegó el ariete Jorge da Silva desde el Valladolid y estuvo en el club dos años, en los que jugó 80 encuentros y marcó 29 tantos.

A partir de los años 90, la llegada de uruguayos al Atlético fue muy frecuente. El primero, el centrocampista Marcelo Saralegui, tuvo un paso breve por el club. Llegó en el verano de 1991 al conjunto colchonero, procedente de Nacional de Montevideo, y sólo seis meses después realizó el camino inverso, tras haber jugado tres partidos en ese tiempo. El siguiente charrúa que fichó el Atlético tuvo una trayectoria larga en el club. Se trata del delantero Fernando ‘Petete’ Correa, que se unió a la entidad en la temporada 1995-96 y estuvo en el club ocho años (con un paréntesis de dos años tras su primera campaña en el club, en los que se fue cedido al Racing de Santander). En total jugó 175 partidos como colchonero y marcó 45 goles.

En el verano de 1998 llegó al filial Pablo García, que estuvo en el club hasta el final del curso 1999-00 y disputó dos partidos de Copa de la UEFA con el primer equipo en su último año. En el mercado invernal de 1999 llegó el delantero Juan González a préstamo desde el Oviedo y, en los seis meses que vistió de rojiblanco participó en nueve duelos, en los que logró dos dianas. En el verano de ese mismo año se incorporó el defensa Leonel Pilipauskas, procedente del Bella Vista de su país, y estuvo un año en el club, saltando al césped en 10 partidos.

En la década del 2000 se produjo un boom de uruguayos en el Atlético, ya que en esos años llegaron siete charrúas al conjunto colchonero. El primero fue el ariete Diego Alonso, al que cedió el Valencia en el verano de 2001, con el club en Segunda División. Esa temporada, Alonso jugó 39 partidos y marcó 22 goles, dando un gran rendimiento. El mismo camino realizó dos temporadas después el mediocentro Gonzalo de los Santos. Se incorporó en julio de 2003 y ese año participó en 38 encuentros, anotando tres tantos.

En enero de 2004 se le unió el centrocampista Rubén Olivera, cedido desde la Juventus, pero apenas tuvo presencia, jugando sólo dos partidos en seis meses. Tras la marcha de ambos, les tomó el relevo Marcelo ‘Pato’ Sosa, que llegó del Spartak de Moscú, y permaneció en la entidad hasta enero de 2007, aunque únicamente jugó el primer curso en el Atlético, siendo cedido después a Osasuna y River Plate. Jugó 32 partidos en la campaña que vistió de rojiblanco. En enero de 2005 se incorporó Richard Núñez, procedente del Grasshopper suizo, y estuvo medio curso en el club, en los que participó en 14 duelos y logró dos dianas.

En el verano de 2007 llegó uno de los jugadores más importantes de la historia reciente del club rojiblanco, Diego Forlán. El delantero fichó desde el Villarreal por 20 millones de euros y fue parte fundamental para que el Atlético conquistara dos títulos: la Europa League de la campaña 2009-10 y la Supercopa de Europa de la temporada siguiente. Estuvo cuatro temporadas en el equipo colchonero y participó en 198 partidos entre todas las competiciones, anotando 96 tantos. Fue Pichichi en la 2008-09 con 32 goles, lo que le valió para ganar la Bota de Oro ese año. Es el último jugador rojiblanco que ha sido máximo goleador en un campeonato liguero. En julio de 2009 llegó Leandro Cabrera, que jugó cuatro partidos ese curso y, posteriormente, se marchó cedido al Recreativo, al Numancia y al Hércules antes de desvincularse del club. A la vez que él se unió, en este caso al filial, Sebastián Gallegos, que estuvo en el club hasta el verano de 2012 y sólo fue una vez convocado con el primer equipo, pero no llegó a saltar al campo.

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En los últimos 10 años han llegado un total de cinco uruguayos al Atlético, aunque dos de ellos no han llegado a debutar con el primer equipo. El primero fue Diego Godín, una pieza fundamental en los éxitos colchoneros en la última década. El zaguero se incorporó en el verano de 2010 procedente del Villarreal por ocho millones de euros y permaneció en el club hasta el final de la temporada 2018-19. En sus nueve años como rojiblanco ganó ocho títulos: una Liga (2013-14), una Copa del Rey (2012-13), una Supercopa de España (2014-15), dos Europa League (2011-12 y 2017-18) y tres Supercopas de Europa (2010-11, 2012-13 y 2018-19). Jugó 389 partidos en el Atlético y marcó 27 goles, siendo el extranjero con más encuentros disputados de la historia del club y el décimo en el global.

En julio de 2012 se unió a Godín el centrocampista Cristian ‘Cebolla’ Rodríguez, procedente del Oporto. Estuvo en el conjunto colchonero hasta enero de 2015 y en ese tiempo, disputó 98 partidos y logró cinco dianas. En el mercado estival de 2013 llegó uno de los baluartes defensivos del actual Atlético, José María Giménez. El central vino del Danubio de su país y, poco a poco, fue cogiendo galones hasta ser uno de los jugadores importantes para Simeone y uno de los mejores y más cotizados defensas del mundo. Este curso va a comenzar su octava temporada en el club y, hasta el momento, ha jugado 190 partidos en los que ha marcado ocho goles. Los dos últimos charrúas en incorporarse al Atlético son Emiliano Velázquez y Nicolás Schiappacasse, que llegaron en 2014 y 2016, respectivamente, pero salieron del club sin llegar a participar en ningún partido con el primer equipo.