ESPANYOL

El paso adelante de Puado

Con el aval de Rufete desde el primer día, el delantero, que causó una gran sensación en su debut ante el Albacete, lucha por ser el nueve perico.

Puado y su remate al larguero.
Gorka Leiza

En apenas 12 minutos, con el partido roto y el Albacete descamisado en busca del 2-1, Javi Puado tuvo una irrupción fulgurante en su estreno en Segunda con el Espanyol. Como delantero centro, el barcelonés dispuso de dos ocasiones claras de gol en las que solo le faltó acierto en el remate, pero en las que demostró muchas de las virtudes que maravillaron en su media temporada en Zaragoza (21 partidos, cuatro goles y cinco asistencias).

Puado recibió dos balones fruto de dos grandes desmarques, los condujo hacia la porteria y remató con intención. El primero, duro y alto, se estrelló en el larguero. El segundo, de menor dificultad, lo despejó el portero. De momento con Raúl de Tomás como titular indiscutible aunque a la espera del mercado, y con Víctor Campuzano cerca de irse cedido, Puado se presenta como la alternativa a ser el delantero centro o el extremo zurdo, junto con Wu Lei. Ambos pelean por ese puesto que no tiene un inquilino fijo.

El canterano siempre despertó una gran expectación en el fútbol base cuando llegó de juvenil procedente del Cornellà. Jugador muy técnico, que entiende el juego y versátil en cualquier posición del ataque, sufrió una lesión de rodilla antes de pasar al filial que le restó progresión. Ya recuperado, y después de debutar en la pretemporada con el primer equipo en 2017, Rufete quedó prendado de él cuando llegó al Espanyol.

Dos años después, le ha llegado el momento a un delantero que degustó el fútbol desde niño. Su padre es Francisco Javier Puado Carrascosa, delantero en los 80 y los 90. Llegó a debutar en Primera con Osasuna en la temporada 1991-92, hasta que se asentó en clubes como Sant Andreu o L'Hospitalet.