REAL MADRID

Bale, de villano a héroe

La llegada a Londres del galés tuvo tratamiento de superestrella. Cien aficionados le esperaban en Enfield. La cesión tampoco se hizo oficial ayer.

Oficial: Bale ya es jugador del Tottenham.

Con honores de superestrella. Así fue recibido ayer Bale a su llegada a Londres y ese fue el tratamiento que tuvo también por parte de los medios de comunicación locales. Estuvo el galés bien posicionado en las webs de todos los medios del Reino Unido, incluidos los de información general, pero especialmente en los deportivos: BBC y Sky hicieron incluso el minuto a minuto de su mañana en Londres.

Por la tarde, sin embargo, el globo se desinfló. No hubo oficialidad (ni del de traspaso de Reguilón, desconcertado porque su anuncio se pospusiera con el de Bale), ni posado con la camiseta del Tottenham. Tampoco trascendió que el acuerdo corriera peligro. El Tottenham prefirió esperar al día de hoy para encontrar una hora de más audiencia.

Bale y Reguilón llegaron a la terminal privada de Barajas en torno a las nueve de la mañana de ayer. Viajaron juntos en un pequeño jet, y fueron recogidos por el personal spur y conducidos directamente a la Ciudad Deportiva de Enfield. El presidente del Tottenham, Daniel Levy, y Mourinho, habían sido grabados entrando poco antes.

Cuando Bale llegó a Londres el trato de cesión estaba cerrado, pero no firmado. El Tottenham quería ampliar las pruebas médicas que se le hicieron al futbolista en Madrid, dado su amplio historial de lesiones. En ellas se encontró ese pequeño problema de rodilla que le tenía sin entrenarse en Valdebebas desde que volvió con su selección y del que estaba siendo tratado. Eso retrasará su debut, que en ningún caso podía haberse producido este domingo ante el Southampton porque para eso tenía que haber sido inscrito ayer antes de las 12 del mediodía, y fue materialmente imposible.

El club inglés sí que confirmó a los medios locales, al menos, que se trata de un año de cesión sin que haya posibilidad de que sea ampliada otro más de manera unilateral por el Tottenham. En cuanto a las cifras de la operación, en Inglaterra hay dos corrientes: una que afirma que el Tottenham sólo se hace cargo del 40% de la ficha y otra que explica que paga la mitad de los 30 millones de euros brutos que cobra el jugador, pero que hay posibilidad de que llegue a poner 22 millones si se cumplen unos objetivos de participación y títulos.

Bale sigue teniendo buen cartel en el Reino Unido. Quedó demostrado ayer. Un nutrido grupo de aficionados (cerca de cien) esperaban su llegada a Enfield. Cuando le vieron aparecer entonaron principalmente dos cánticos: "¡Spurs, Wales y golf, en ese orden!", y "¡Bale, nacido para jugar en los Spurs!". Su nombre sonó en todas las tertulias y los programas deportivos del país. Bale vuelve a sonreir...