BARCELONA

Òscar Grau cierra en Holanda el fichaje de Ronald Koeman

El CEO del Barça llegó a Amsterdam este lunes para cerrar los términos del contrato de la leyenda azulgrana, que renunciará al cargo de seleccionador holandés y firmará hasta 2022.

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Òscar Grau, CEO del Barça, cerró anoche en Amsterdam el fichaje de Ronald Koeman (Zaandam, Holanda, 21-3-1963), el héroe de la final de Wembley en 1992. En principio, el ídolo de una generación de barcelonistas firmará, como Setién, un contrato hasta 2022, con opción para ser cortado en junio de 2021 tras las elecciones, y renunciará a su condición de seleccionador holandés.

 

Jugador del Barça entre 1989 y 1995, campeón de todo con el club azulgrana, especialmente de cuatro Ligas consecutivas y una Copa de Europa, Tintín lleva 20 años de trayectoria como técnico. Después de ser asistente de la selección holandesa y el Barça, Koeman ha amasado una trayectoria dilatadísima. Ha entrenado al Vitesse, Ajax, Benfica, PSV, Valencia, AZ, Feyenoord, Southampton y Everton antes de cumplir su sueño de dirigir a la tres veces subcampeona del mundo con el objetivo de levantar la Eurocopa con la nueva generación que comandan De Ligt y De Jong.

Koeman dejó huella a su paso por el Valencia, donde apartó del equipo a Cañizares, Albelda y Angulo. Al primero, con 38 años, le dijo el día de su cumpleaños: “Búscate equipo”. A Albelda le acusó de no haber sido un buen capitán. Así satisfizo a su presidente, Juan Soler, que no tenía la personalidad para echar a jugadores tan emblemáticos. Luego ganó la Copa del Rey, pero no dejó buen recuerdo. Muchos ven en este nombramiento de Koeman un intento parecido de Bartomeu, que cree que en el holandés encontrará el entrenador con personalidad capaz de acabar con los vicios de un vestuario caprichoso, envejecido e indomable.

Koeman ya había sido tanteado por el Barça este mes de enero. Fue tras la destitución de Valverde y el no de Xavi. Entonces, Bartomeu llamó al holandés, que mantuvo su compromiso con la selección para dirigirla en la Eurocopa. La incertidumbre con la pandemia del Covid-19, que tiene en el aire la cita de selecciones de 2021, moduló el pensamiento de Koeman, que no quería volver a perder el tren. Educado en la escuela holandesa, criado en el Ajax aunque jugador de éxito en el PSV cuando los ajacied lo rechazaron, Koeman no es un radical del cruyffismo, sino un posibilista. Jugó seis años en el Barça y conoció el club. Es cierto que lleva casi 20 años sin poner un pie en un vestuario de Can Barça. Pero el Barça sigue siendo el Barça. Y Koeman, un ídolo de cuarentones azulgrana para arriba.

Autor de goles inolvidables, no sólo el de Wembley, también uno de falta directa en el Clásico del 5-0, o un obús que reventó la red de Vitor Baía en una semifinal de Champions ante el Oporto en 1994, Koeman es querido por la afición, Y respetado por la gente que hay dentro del club.

Recuperado del infarto que sufrió el pasado 3 de mayo después de salir en bicicleta con un amigo (se le había bloqueado la arteria coronaria central tenía un estrechamiento en la otra), el club vigilará de cerca su estado de salud. De hecho, su padre murió un paro cardiaco y su hermano Erwin, gran futbolista también de los 80, fue sometido el pasado mes de junio a un cateterismo. Desde fuera, y sin saber que iría al Barça, Koeman avisó hace meses de que la renovación en el equipo era necesaria. Le toca.