ATLÉTICO DE MADRID

Mal balance jugando en campo neutral en Copa de Europa

Con la del Leipzig, son tres las eliminatorias de este tipo que ha jugado el Atlético en la máxima competición europea y solo ha logrado vencer en una.

La Copa de Europa (la Champions League desde la temporada 1992-93) se ha caracterizado durante la mayor parte de su historia por ser un torneo basado en eliminatorias directas entre sus participantes para determinar el campeón. Desde su nacimiento en la campaña 1955-56 hasta la 1991-92 (la penúltima con el formato antiguo vigente), ese era el método de resolución de la competición. Los equipos se enfrentaban a doble partido jugando en casa de cada uno de ellos y ganaba el equipo que más goles metiera.

Desde la temporada 1967-68 se comenzó a tener en cuenta el valor doble de los goles marcados fuera de casa en caso de empate para la primera ronda de eliminatorias; el curso siguiente se amplió también para la segunda y a partir de la 1970-71 se instauró en todas ellas.

Sin embargo, antes del curso 1967-1968, la forma de resolver las eliminatorias cuando los equipos empataban a goles en el global de la eliminatoria era a través de un partido de desempate. Se podía jugar campo neutral o en el de uno de los equipos que se enfrentaban según las circunstancias y lo que decidieran ambas partes. El Atlético se ha visto en tres ocasiones en la tesitura de tener que jugarse el pase de ronda en campo neutral en esta competición y el balance no es positivo, ya que solo ha logrado llevarse el triunfo en una de ellas.

Curiosamente, las dos primeras tuvieron lugar en la misma temporada, la 1958-59. El primer desempate lo tuvo que disputar el Atlético en los octavos de final ante el CDNA Sofía de Bulgaria. En la ida, disputada el 5 de noviembre de 1958 en el antiguo Estadio Metropolitano, los rojiblancos se impusieron por 2-1 con goles de Vavá y Peiró, mientras que en la vuelta, celebrada el 26 del mismo mes, los búlgaros vencieron por 1-0. Al finalizar la eliminatoria con 2-2 y no haber valor doble de los goles fuera de casa (con lo que los atléticos hubieran caído eliminados), se tenía que jugar un partido de desempate. Ambos equipos decidieron que tuviera lugar el 18 de diciembre en el Stade des Charmilles de Ginebra (Suiza). Los 90 minutos reglamentarios concluyeron con 1-1 (tanto de Vavá) y se hizo necesario disputar una prórroga para dilucidar quién pasaba a la siguiente ronda. En el tiempo extra los colchoneros anotaron dos dianas más, por mediación de Callejo y, de nuevo, Vavá (esta vez de penalti) y se clasificaron para los cuartos tras ganar 3-1.

El Atlético eliminó al Schalke 04 alemán en esta fase y en las semifinales se vio las caras con su vecino capitalino, el Real Madrid, campeón de las tres ediciones anteriores de la competición. El primer partido, disputado el 23 de abril de 1959 en el Santiago Bernabéu, concluyó con victoria local por 2-1 (goles de Rial y Puskas de penalti y Chuzo por los visitantes). En el segundo, celebrado el 7 de mayo en el Metropolitano, los colchoneros ganaron 1-0 con tanto de Collar e igualaron la eliminatoria. El encuentro de desempate se jugó el 13 de mayo en el Estadio de La Romareda de Zaragoza y el triunfo fue para los merengues, que se impusieron por 2-1 con dianas de Di Stefano y Puskas y Collar para el Atlético.

La última eliminatoria a partido único en campo neutral que ha jugado el Atlético en Copa de Europa/Champions League, ha sido esta misma temporada contra el Leipzig alemán en los cuartos de la final a ocho especial celebrada en Lisboa para cerrar esta edición de la máxima competición continental debido a la crisis del coronavirus. Los de Simeone perdieron 2-1 en el estadio José Alvalade con tantos de Dani Olmo y Adams y por parte del Atlético marcó João Félix de penalti.