ESPANYOL

La soga de Europa

No es la primera vez que el Espanyol baja a Segunda el año en que participa en una competición continental. De hecho, lo raro es que no sufra.

Decepción del Espanyol tras el descenso en el Camp Nou.
DIARIO AS

José Luis Saso, Ricardo Zamora y Julián Arcas. Algunos de ellos, entre los mitos más importantes de la historia del Espanyol. ¿Qué tienen en común con David Gallego, Pablo Machín, Abelardo Fernández y Francisco Joaquín Pérez Rufete? Todos fueron entrenadores del conjunto perico en una temporada que se iniciaba con la ilusión de jugar competiciones europeas y que terminó con un estrepitoso descenso. Europa pasa factura. Es como una soga que aprieta y, a veces, ahoga. Pero el club blanquiazul, encabezado por Chen Yansheng, no supo verlo.

En efecto, el desastre actual contaba ya con un precedente, que databa del estreno del Espanyol en torneos europeos, concretamente en la Copa de Ferias, en la temporada 1961-62. Mientras el equipo iba superando al Hannover y al Birmingham, en LaLiga se iba desangrando paulatinamente. Y, para cuando fue apeado en los cuartos de final por el Estrella Roja, por un contundente 5-0 en un Belgrado con abundancia de nieve, ya era demasiado tarde.

A los pericos solo les alcanzó para, después de haber contado con los tres entrenadores citados, acabar decimoterceros de 16 equipos y disputar –y perder- la promoción ante el Valladolid. Por fortuna, y esto debe ser ejemplo también para el actual Espanyol, a la temporada siguiente Heriberto Herrera los dirigió de nuevo a Primera, segundos tras el Pontevedra y en posiciones de ascenso directo desde la decimocuarta jornada hasta la última, la 30; es decir, más de la mitad del campeonato.

Riera y Castaños, miembros del primer Espanyol europeo que descendió.

Hasta la fecha, no había vuelto a bajar el Espanyol si viajaba por Europa. Pero sí había estado cerca de hacerlo la mayoría de las veces. Solo en cuatro de sus diez participaciones continentales ha vivido tranquilo en LaLiga. Ese es el dato determinante.

En la temporada 1965-66, por ejemplo, la historia estuvo a punto de ser idéntica, con un Espanyol en cuartos de final de la Copa de Ferias y cuarto por la cola en Primera, aunque igualado a puntos con un Málaga que al final bajó.

De Leverkusen al gol de Coro

También estuvo más cerca del descenso de lo que parece, y de la sensación que dio, cuando en el curso 1987-88 alcanzó el conjunto blanquiazul la final de la Copa UEFA ante el Leverkusen. A dos puntos estuvieron los de Javier Clemente de bajar.

También tres entrenadores precisó el Espanyol en el ejercicio 1996-97. Llegó solo en Europa hasta los dieciseisavos de final, pero entre Pepe Carcelén, Vicente Miera y Paco Flores tuvieron que remar de lo lindo hasta dejar al equipo decimosegundo en LaLiga.

Ferran Corominas.

Y el penúltimo ejemplo de la difícil relación entre Europa y la permanencia se encontraba en la campaña 2005-06, de nuevo con los dieciseisavos como barrera en la Copa UEFA, de la mano de Miguel Ángel Lotina, y un agónico gol de Ferran Corominas evitando el descenso en el último minuto de la última jornada, frente a la Real Sociedad. Como apunte, no hay que olvidar que aquella plantilla conquistó la Copa del Rey.

Esta vez no ha podido ser, porque la cosa no iba de un gol sino de un cúmulo de mediocridades que el club ya está tratando de reconfigurar –y no es para menos– para subir a Primera. Y para que la vuelta a la casilla de la temporada 1961-62 no depare otro paso atrás que en este caso sería inédito en la historia del club: permanecer más de un año en Segunda División.