BARÇA 3-NÁPOLES 1 (4-2): OCTAVOS, VUELTA

1x1 del Barcelona: Messi es más duro que el Everest

El Everest que se refería Gattuso en la previa era el crack argentino, que completó una primera parte sublime, con un gol mágico, otro anulado de forma polémica y un penalti que se fabricó.

Ter Stegen: El meta alemán hizo vista en dos ocasiones y las dos veces acabó el balón al poste. Contundente en los despejes con los puños y muy acertado en la salida con el balón. No tuvo tampoco ninguna intervención de gran mérito, resolviendo las acciones con seguridad. En el gol de penalty, Insigne le engañó totalmente.

Semedo: Extraordinario a nivel físico y brillante a nivel técnico. Uno de sus mejores partidos como blaugrana, sobre todo a la hora de abrir campo y dar profundidad en el juego. En todo caso fue de más a menos.

Piqué: Espectacular en el juego aéreo, solvente a la hora de sacar el balón, aunque con algunos errores puntuales en los desplazamientos largos, y muy concentrado en la anticipación.

Lenglet: Simplemente perfecto. Defensivamente no se puede hacer mejor, pero es que además ayudó al equipo ofensivamente gracias al gol de cabeza que marcó tras un preciso lanzamiento de córner que le envió Rakitic. Está en un momento de forma espectacular.

Alba: Buen partido del lateral izquierdo, que si bien no pudo sumarse mucho en el ataque, al tener que estar muy atento a su espalda, tuvo alguna conexión con Messi, que puso el miedo en el cuerpo al rival.

Rakitic: Mal. No supo desenvolverse bien como pivote defensivo y provocó muchas pérdidas de balón y errores en la circulación. En todo caso, hay que reconocerle que dio la asistencia del primer gol en un lanzamiento de saque de esquina. Provocó un penalty absolutamente absurdo a Mertens cuando estaba a punto de finalizar la primera parte.

Sergi Roberto: Su capacidad de trabajo y sacrificio es innegociable. Se rompió el alma en el campo, intentando multiplicarse y ofrecerse ante las limitaciones de Rakitic. Mucho trabajo y muchos minutos sudando la gota gorda. El ejemplo claro del jugador que hace el trabajo sucio y que es indispensable para el equipo.

De Jong: Superlativo, sobre todo en la segunda parte, donde demostró su capacidad de romper líneas. Lástima que sus compañeros no le acompañaran en las subidas, dejándolo muchas veces solo ante el peligro. Su pase de rosca que acabó en gol por parte de Messi, pero que fue anulado por manos, fue de una orfebrería prodigiosa. Defensivamente también trabajó a destajo.

Messi: Una primera parte para enmarcar. Si alguien tiene alguna duda de qué ha de hacer un crack en el campo lo tiene muy fácil: que mire los primeros 45 minutos de Leo. Al menos hasta la patada terrible que le propinó Koulibaly, y que acabó siendo penalty, porque después el jugador aguantó en el campo toda la segunda parte, pero visiblemente mermado de facultades. Marcó un gol prodigioso, esquivando a rivales en una losa, revolviéndose en el campo y rematando casi desde el césped, le anularon otro por unas dudosas manos tras tocar el balón con el pecho y provocó el penalty en su afán de luchar por el balón. El billete a Lisboa se lo ha ganado con creces.

Suárez: Lucha, coraje, empuje y garra. Estas son sus virtudes que intentó explotar en el campo, marcando un gol de penalty, que puso el 3-0 en el marcador. Acabó exhausto y siendo sustituido en los minutos de descuento.

Griezmann: Horroroso. Un partido para olvidar el suyo. Sin ritmo, sin fuerza, sin sentido de juego, tímido con los balones divididos, comedido en el juego defensivo. Fue el primer cambio de Setién, pero tenía que haberlo sacado del campo mucho antes. Está claro que la jerarquía le ha puesto en el once titular porque en rendimiento no se lo merece. Lástima que Setién no sea más valiente porque seguramente Ansu Fati ofrecería muchos más recursos en el juego ofensivo y química con las otras dos patas del trindente.

CAMBIOS:

Monchu: Debutar en el primer equipo en la Champions no es moco de pavo. Y si además lo haces con actitud y aptitud entonces ya estamos hablando de palabras mayores. Jugó quince minutos a un gran nivel.

Junior: Salió para perder tiempo y poco más.