Barcelona BCN
3
Clement Lenglet 9', Messi 22', Luis Suárez 45' (p)
Nápoles NAP
1
Insigne 49' (p)
Final

BARCELONA - NÁPOLES

Vida extra o terremoto

El Barça tiene ante el Nápoles su primer juicio final (21;00, Mov. LC). Llegar a Lisboa es obligatorio para evitar una crisis y un ridículo.

No es la última bala en el cargador del Barça, pero si el Barça no acierta esta noche ante el Nápoles (21:00 horas Movistar Liga de Campeones) no habrá más balas que disparar. Ante los de Gattuso busca el Barcelona una vida extra que le permita reconducir una temporada que ha sido un despiporre de inicio a fin (sigue el partido en directo en AS.com). Llegar a Lisboa no asegura nada más que evitar un ridículo que puede hacer temblar los cimientos del Camp Nou. Pero para lograrlo, hay que eliminar al Nápoles.

En cualquier otra circunstancia la tarea no parecería demasiado complicada. Pero esto es el Barça de Bartomeu y Setién, así que en la Ciudad Condal nadie se fía del empate a uno logrado el pasado 25 de febrero en San Paolo antes del confinamiento. Un partido que el Barça salió a jugar con un dibujo extraordinariamente conservador y que logró salvar gracias al gol de Griezmann.

Ese día en Nápoles el Barça ya perdió para la vuelta a Sergio Busquets por acumulación de amarillas y a Arturo Vidal por acumulación de nervios. Al chileno se le fue la cabeza en los instantes finales del partido y se ganó a pulso la expulsión que le impide jugar hoy. Eso pasó en Nápoles, durante el confinamiento, el equipo blaugrana perdió a Arthur, que decidió que ya tenía bastante con el Barça y se ha borrado miserablemente.

Estas tres bajas son las que mediatizan el planteamiento de Quique Setién que llega con lo justo en el centro del campo al partido que puede marcar su futuro como técnico blaugrana.

Por suerte, respecto al mediocre final de campeonato protagonizado por sus jugadores, recupera a Lenglet, De Jong y Griezmann. Los tres apuntan a titulares en un dibujo en el que el técnico cántabro apostará más por las 'vacas sagradas' que por los jóvenes contra un equipo que no ha tenido vacaciones y que llega al Camp Nou más rodado y sin nada que perder. Todo lo contrario que los barcelonistas, que saben que si no pasan habrá terremoto.