EL PERFIL

Iker Casillas, adiós a un ganador

El ya exguardameta se ha despedido del fútbol en activo con un palmarés envidiable y como leyenda del Real Madrid y de la Selección española.

Iker Casillas, adiós a un ganador
Juan Flor Diario AS

"El mejor portero de la historia del Real Madrid y del fútbol español". Así despedía el conjunto blanco a Iker Casillas, ahora ya oficialmente, exfutbolista profesional. El final de una carrera marcada por las luces, aunque con alguna sombra, ha sido atípico y abrupto, pero marcado por las sonrisas del alzamiento de un último título, el de la Taça de Portugal. El Oporto superó al Benfica en la final copera (1-2), la afición pidió que Iker saliese al campo, pero la normativa le dio la espalda. Sin embargo, sus compañeros le brindaron el homenaje que merecía y levantó el trofeo como si fuese uno más, dejando de lado el infarto que no le dejó disfrutar de los últimos coletazos de su carrera. No hay mejor final a una trayectoria marcada por los triunfos que poner punto final con un título un la mano. 

Ganador en sus inicios

Y es que la historia de Iker es la de un ganador. Nacido en Móstoles el 20 de mayo de 1981, cumplió su sueño de unirse al equipo de sus amores, el Real Madrid, con diez años. Sus reflejos felinos y su potente uno contra uno le llevaron a ser convocado por el primer equipo cuando todavía era un adolescente. El 27 de noviembre de 1998 viajó a Noruega para un partido de Champions frente al Rosenborg, Cañizares fue titular ante las lesiones de Illgner y Contreras y evitó el soñado debut. Mientras ese primer partido llegaba, un joven Iker se acostumbraba a saborear las mieles del triunfo: Campeón de Europa sub-16 (1997) y Campeón del Mundo sub-20 (1999). En este último ya dejó muestras de sus dotes parando penaltis en la tanda decisiva. 

Imagen del partido de debut (Athletic 2-2 Real Madrid) de Iker Casillas con el conjunto blanco en San Mamés.

El día D sería el 12 de septiembre de 1999. ¿El lugar? 'La Catedral' del fútbol, San Mamés. Ese empate a dos entre el Athletic Club y el Real Madrid representaba el comienzo de su carrera profesional. A lo largo de la temporada se ganaría el beneplácito de un Vicente del Bosque que había ocupado el puesto de John Benjamin Toshack y acabaría levantando 'La Octava'. Ello le convertiría en el portero más joven en jugar y ganar una final de Champions, todo ello coronado por el Trofeo Bravo del año 2000 al mejor futbolista joven de Europa.

Primeras sombras y resurgimiento como el mejor del mundo

Una de las sombras de las que hablábamos anteriormente llegó en la temporada 2001-02, cuando perdió la titularidad en favor de César Sánchez. Sin embargo, el destino le tenía quiso ser cruel con el extremeño y se lesionó en la final de Liga de Campeones de Glasgow, entrando un Iker que estuvo inmenso con sus paradas en los minutos finales y que hicieron buenos los goles de Raúl y Zidane (la volea) y superaron al marcado por Lucio, consiguiendo, de esta manera, su segunda Champions League.

Iker Casillas y Zinedine Zidane, héroes de la final, celebrando la Champions League 2001-02 ante el Leverkusen.

A partir de ahí se consolidó como uno de los mejores porteros del mundo y su palmarés con el Real Madrid no dejó de engordar: cinco Ligas (00/01, 02/03, 06/07, 07/08 y 11/12); tres Champions (99/00, 01/02, 13/14); dos Copas del Rey (10/11 y 13/14); dos Supercopas de Europa (2002 y 2014); cuatro Supercopas de España (01/02, 02/03, 07/08 y 12/13), una Intercontinental (2002) y un Mundial de Clubes (2014). Además, fue incluido en 5 ocasiones en el Once Mundial FIFA FIFPro y ser elegido 5 veces mejor portero del mundo por la IFFHSTodo ello adorna la vitrina madridista de Iker.

Sombras finales

A lo largo de sus 725 partidos y 16 temporadas con el Madrid vivió diferentes etapas y convivió con innumerables estrellas: Zidane, Figo, Ronaldo, Cristiano, Raúl, Roberto Carlos... Sin embargo, el final a tan exitoso periodo no fue el soñado. Con el aterrizaje de José Mourinho comenzaron las dudas acerca de su rendimiento, perdiendo en la última temporada del luso, la 2012-13, la titularidad en favor de Antonio Adán, aunque la acabaría recuperando.

Iker Casillas y Sergio Ramos tras el gol del empate de este en la final de Champions de Lisboa de 2014.

Iker Casillas y Sergio Ramos tras el gol del empate de este en la final de Champions de Lisboa de 2014.

Con Carlo Ancelotti alternaría la titularidad con Diego López, jugando Iker Copa y Champions y triunfando en la recordada final de Champions de Lisboa ante el Atleti (4-1). El 11 de julio de 2015 se haría oficial su marcha al Oporto y el día siguiente daría una emotiva rueda de prensa cargada de lágrimas de la que el propio Florentino reconoció que se arrepiente, ya que considera que no fue el final adecuado para un mito, aunque simplemente respetó su decisión.

Leyenda con la Roja

Entre la primera y la segunda 'orejona' encontramos el 3 de junio del 2000, momento en que haría su debut con la Selección española absoluta en un amistoso ante Suecia. 167 internacionalidades después, Casillas puede estar orgulloso de haber sido el capitán que ha llevado a la Roja hasta sus más altas cotas: las Eurocopas de 2008 y 2012 y el Mundial de Sudáfrica, en 2010. Jugando, en todos ellos, un papel preponderante y dejando imágenes para la historia, como el mano a mano que paró a Robben en la final mundialista que permitió que el 'Iniestazo' existiese.

Iker Casillas levantando la Eurocopa ganada en 2008 en Viena (Austria).

El infarto que marcó el ocaso de su carrera

Entre la temporada 2015-16 de su llegada y el 1 de mayo de 2019 del infarto de miocardio que le apartó prematuramente del fútbol en activo, el mostoleño demostró que, a pesar de su marcha del Real Madrid, seguía siendo un portero de primer nivel. 156 partidos con los dragones en los que solamente recibió 116 goles y dejó su portería a cero en 74 ocasiones.

Iker Casillas levanta la Taça con el Oporto.

Una vez recuperado del incidente, ha formado parte del organigrama del Oporto, sin olvidar el impás marcado por su candidatura a la Federación, y seguía siendo futbolista de la plantilla, lo que le ha hecho sumar, junto a lo ganado sobre el terreno de juego, más metal a su sala de trofeos: dos ligas (2017-18 y 19-20), una Supercopa de Portugal (2018) y la mencionada Copa que ha cerrado su etapa como futbolista (2019-20).

Para cerrar, nada mejor que las palabras de despedida del propio protagonista: "Lo importante es el camino que recorres y la gente que te acompaña, no el destino al que te lleva, porque eso con trabajo y esfuerzo, llega solo y creo que puedo decir, sin dudar, que ha sido el camino y el destino soñado. #Grac1as".