UD LOGROÑÉS | SERGIO RODRÍGUEZ

"Era demasiado 20 años sin tener fútbol profesional"

Sergio Rodríguez es, con 126, el técnico que más partidos oficiales ha dirigido en la UD Logroñés. Lleva 70 triunfos, 32 empates y 24 derrotas. Se trata del entrenador del ascenso y un hombre de la casa.

"Era demasiado 20 años sin tener fútbol profesional"
FERNANDO DIAZ DIARIO AS

Sergio Rodríguez (Logroño, 1978) jugó en Segunda con Lleida, Cádiz, Alavés y Real Sociedad, con la que subió a Primera, aunque no renovó su contrato y concluyó su carrera en la Unión Deportiva Logroñés, en Segunda B. Con el equipo de su tierra comenzó su trayectoria como técnico. Desde 2017 está al mando del club y acaba de lograr el ascenso a la categoría de plata, para la que ha firmado su renovación con el objetivo de lograr la permanencia.

Con la Unión Deportiva Logroñés colgó las botas en 2012 e inició su carrera como entrenador. Y después de tres playoffs fallidos para el equipo, el premio del ascenso a Segunda.

Haber puesto mi granito de arena para el crecimiento del conjunto de mi ciudad significa un motivo de orgullo tremendo. La región llevaba 20 años sin fútbol profesional, demasiados. Para alguien de la tierra supone una doble satisfacción. Ahora toca construir más, así como rodearnos de mejores medios, dentro y fuera del campo, que nos permitan conservar la categoría y seguir en esta buena línea.

¿Cómo gestionó los días previos al partido contra el Castellón?

Me considero una persona tranquila, pero viví una calma tensa, y en la previa y durante el choque, sobre todo en los penaltis, me puse muy nervioso. Se trataba de la mejor ocasión para subir que se nos ha presentado hasta ahora, había que aprovecharla como fuera. Tuvimos más acierto y lo merecimos. Aunque no sólo nos jugábamos el ascenso, recibiremos un espaldarazo económico importante. Continuar en Segunda B, y más con el nuevo formato que se prepara, habría sido un problema con los gastos del playoff.

La primera renovación que se anunció para la próxima temporada fue la suya.

Sí, y salvo mi primer contrato, que lo firmé de dos campañas, vamos año a año. Mi relación con la directiva se basa en la confianza, no quiero hipotecar al club. Por mí me quedaría toda la vida aquí y no me harían falta ni papeles. Ojalá las cosas marchen bien, pero ya sabemos todos cómo funciona el fútbol. Pretendo ser útil y que mi ciclo no acabe o termine lo más tarde posible. Sufriremos malos momentos y disfrutaremos de los buenos, a los aficionados les diría que paciencia y que cuantos más seamos en Segunda, mejor. La puerta de la Unión Deportiva Logroñés se encuentra abierta para Logroño y toda La Rioja.

¿Qué espera de la plantilla para el debut en Segunda? ¿Qué necesita?

En este aspecto la responsabilidad recae principalmente en el director deportivo, Carlos Lasheras. Disponemos de doce futbolistas con contrato. En muchas posiciones no tenemos a nadie. Yo ayudo cuando me consultan. Primero, renovaciones (comunicaron diez bajas y el interés en prolongar a Iñaki, Jaime Sierra y Rubén Martínez). Luego, incorporaciones. Conocemos nuestras limitaciones presupuestarias. Perfilaremos el cuerpo técnico, se reforzarán otras áreas y traeremos a los mejores fichajes dentro de nuestra capacidad. No miro más allá del corto plazo. El que venga lo hará para sumar y conseguir la permanencia.

¿Ese es el objetivo?

Sí, ir partido a partido en lo deportivo y mantener la categoría. En lo institucional, no parar de crecer. Dos puntos fuertes dentro de la profesionalización de la Unión Deportiva Logroñés se basan en la construcción de la ciudad deportiva y en la consolidación y ampliación de la masa social. No queremos agravios gubernamentales, simplemente pretendemos trabajar bien. Como hasta la fecha. Así llegarán los resultados, como la guinda del ascenso después de once campañas de existencia. Estoy donde deseo estar, con mi familia, mis amigos y mi equipo.