BARCELONA

Golpe mental para el Barça

Perder el brutal pulso de un mes con el Madrid le ha supuesto un desgaste terrible que va más allá de lo físico. El vestuario, obligado a resetearse mentalmente y ponerse el chip de la Champions, su última bala..., y la de Setién.

Aunque no lo dirá públicamente, el Barça ya ha tirado la toalla en LaLiga y está bien golpeado mentalmente. Salvo milagro nunca visto en la competición, una derrota y un empate del Madrid ante Villarreal y Leganés combinados con dos triunfos azulgrana ante Osasuna y Alavés en los dos últimos partidos, terminará segundo y perderá ese título que había recuperado con Ernesto Valverde, que en las dos temporadas que le dejaron terminar fue campeón y que iba líder cuando la directiva, en un volantazo loco, lo destituyó después de la derrota ante el Atlético de Madrid.

Pues ahora LaLiga tampoco está y el Barça se jugará la temporada en la Champions, donde tiene un partido diabólico contra el Nápoles en octavos antes de la final a ocho de Lisboa. Es el momento, pues, de mirar a Europa. Y eso empieza por dosificar los minutos de los jugadores en las dos próximas jornadas. No será así contra Osasuna, partido en el que el Barça está obligado a ganar para que sea el Madrid quien gane LaLiga sin que sea regalada. Pero sí contra el Alavés. Jugadores como Piqué, Alba, Vidal, Busquets, Vidal Messi o Suárez (si tiene asegurado el Pichichi con el que batirá el récord de Zarra) podrían descansar en Vitoria. Si es que, claro, Setién tiene jugadores suficientes y no quiere molestar al filial.

Pero más que un asunto de dosificación física, se trata de una cuestión mental. Al Barça, la carrera por LaLiga con el Madrid le ha supuesto un tremendo desgaste físico, pero sobre todo psicológico que, unido al que arrastraba del confinamiento y a la derrota en el pulso con los blancos, le costará superar. Tendrá 20 días para limpiar la mente y activar el chip de la Champions donde, incluso si le fuera bien ante el Nápoles, estaría obligado a afrontar un camino durísimo, con el Bayern como primer rival. Es además, el último cartucho que le queda a un equipo que podría quedarse en blanco por primera vez en trece años y que generaría algo más que un terremoto en Can Barça en malos tiempos, los del post-Covid. De arriba hacia abajo, Bartomeu quedaría expuesto, la cabeza de Setién quedaría en bandeja de plata pero, ojo, también se empezaría a señalar a un vestuario que no ha podido aguantarle la carrera al Madrid y ha terminado cayendo. Es una incógnita cómo responderá el Barça a este penúltimo golpe mental.