La importancia de los detalles

El Huesca no demostró en El Sardinero y el Racing se limitó a no cometer los fallos groseros que le caracterizan. Amago de pelea por un calentón de Pulido

La importancia de los detalles
Nacho Cubero DIARIO AS

El calentón de Pulido

El Racing no jugó mejor frente al Huesca que en la mayoría de partidos de esta temporada. Lo que marcó la diferencia respecto a la mayoría de las jornadas es que esta vez el equipo de Oltra no se suicidó. El penalti absurdo, la expulsión innecesaria la cantada increíble del portero..., esos errores no forzados que han llevado al Racing a Segunda B. Cuando no hizo eso el Racing mantuvo el tipo frente a la mayoría de los equipos y el sábado tuvo además la fortuna de tener enfrente un equipo que se equivocó. El Huesca vino a Santander creyendo que ganar al colista venía de suyo. Y no, jugando al trantrán no se gana a nadie. Supongo que a estas alturas, pasado ya el calentón, Pulido, el central oscense, ya se habrá dado cuenta de que la culpa fue de la traca del Huesca y no de nada raro (hubo conato de pelea porque al terminar el partido le dijo a Cejudo: "Venga, ahora iros a disfrutar de la prima que habéis ganado"), que por la actitud de unos y otros no parece verosímil.

A buenas horas

Guillermo lleva tres goles casi consecutivos y está jugando cada día mejor. Cuando ya no vale para nada, pensarán. Es cierto, pero el dato objetivo es que está empezando a demostrar aquello que se le suponía cuando se le fichó. No solo lo intenta, que eso ya lo hacía cuando no la olía, sino que ahora toca el balón en las disputas aéreas, se las queda de espaldas y ya remata con regularidad entre los tres palos. O sea, cosas de 'nueve'. El contrato que firmó en enero le deja libre en caso de descenso. La pregunta que se puede plantear la nueva dirección deportiva del Racing (más si es Amorrortu, como se rumorea, que le conoce muy bien) es si puede ser interesante renegociar con él con vistas a convertirle en el delantero crack (de Segunda B) que falta para completar el puesto junto a Jon Ander y Siverio.

Autoridad

Otro de los que ante el Huesca dio señales de jerarquía fue Jordi Figueras. Es verdad que este ya lo había demostrado, pero en los últimos meses, con la caída a los abismos del equipo, cada vez se oían más voces recordando las lesiones que le lastraron en su anterior paso por Segunda B, la hierba artificial y todo eso, ya saben. Es verdad que ya tiene 33 años y que sí es cierto lo de las lesiones, pero también que en dos temporadas ha jugado 56 partidos y que cuando está en el once la defensa del Racing es otra. Cuestiones económicas aparte, que las cuentas las tienen que echar otros, yo no me plantearía romper el contrato con uno de los jugadores que más marca las diferencias del equipo. Y si tiene que rotar cuando se juegue en hierba artificial, que rote.

Buenos estrenos

Martín Solar debutó como titular y mientras tuvo gasolina dio esa sensación de efervescencia que siempre tiene su fútbol. Ni se rajó, ni le pesó la responsabilidad. A los 55', eso sí, ya no veía tierra, estaba fundido, pero eso es normal cuando se da un salto como el de Tercera (y sin jugar desde marzo) a Segunda. Si mejora defensivamente, para poder jugar de pivote en según qué sistemas, ahí puede haber centrocampista para rato. Y muy bien estuvo también, impecable, Miguel Goñi. Un chaval permanentemente infravalorado, excepto por sus entrenadores. Primero salía perdiendo en la comparación con su hermano Pablo, hoy goleador en el Cayón, y más tarde con otros centrales de la cantera como Juan o Mirapeix, pero lo cierto es que el que acaba jugando, siempre concentrado, siempre al 100% y poco dado a los aspavientos, es él. Contra el Huesca jugó 20', cuando Oltra metió tres centrales, y dio esa sensación de saber lo que hace que ha demostrado siempre en el Juvenil y en el Rayo Cantabria.