ESPANYOL - EIBAR

Rufete quiere evitar ganar el 'Razzie' de los banquillos

Con cuatro derrotas seguidas, solo le superan Juande Ramos y Mané, quienes no ganaron ni un encuentro en cinco y seis jornadas disputadas.

Cogió al equipo en una situación límite, al borde del descenso, con la desconfianza por bandera, y los resultados no han podido ser peores. El Espanyol está en Segunda División y Francisco Rufete lleva cuatro derrotas en cuatro partidos. A falta de tres jornadas, el técnico alicantino podría convertirse en el entrenador con el porcentaje de partidos perdidos más alto de la historia del Espanyol. Solamente tiene ya a Juande Ramos y José Manuel Esnal, Mané, por delante en estos premios Razzies, como se conoce en Hollywood a los anti-Oscars.

Quien posee ahora mismo ese simbólico premio es el entrenador vasco. Mané dirigió al Espanyol en seis partidos en la campaña 2008-09, entre Tintín Márquez y Mauricio Pochettino, pero su paso fue efímero. El equipo perico empató tres partidos y perdió otros tres. Acabó despedido. Juande le sigue los pasos con su espeluznante comienzo de temporada en la 2002-03 que le costó el despido. El técnico realeño dirigió al Espanyol en cinco encuentros en los que consiguió solamente sumar un empate.

Rufete ha superado ya a otros entrenadores que no tuvieron suerte en el club perico, como es el caso de Juanjo Díaz, que perdió los tres partidos que dirigió en la 92-93, con otro descenso bajo el brazo, y a Milorad Pavic, que duró dos encuentros en la campaña 1983-94. Es curioso que entre los técnicos peores de la historia en cuanto a porcentaje de victorias, haya todos los de este curso contabilizando solo esta campaña.

Pablo Machín está empatado con Jaime Sabaté (contando Segunda), con una victoria en diez encuentros. Ambos, contando que tuvieron diez jornadas, son los peores técnicos de la historia perica. Abelardo Fernández es quien sale mejor parado, pero también está en la zona baja, con un 23,08% de victorias: tres de 13. David Gallego posee un 38% contando los cinco encuentros que dirigió a final del curso 17-18. Sin ellos, se queda en un 16%, lo que le sitúa también entre los diez peores, como Marcelo Bielsa.