EUROPA LEAGUE

Europa pasa factura

El Espanyol ha acusado la doble competición, como ya hiciera el Betis en la 2013-14. Solo un año de los últimos diez, los clasificados para Europa League repitieron.

El Espanyol ha sufrido en sus propias carnes la exigencia que supone tener que afrontar tres competiciones tras dar la sorpresa. La pasada temporada, contra todo pronóstico, logró la clasificación para la Europa League en un proyecto comandado por Borja Iglesias, Rubi, Marc Roca o Mario Hermoso. De ellos, solo se quedó el mediocentro, pero la plaza en el torneo continental seguía y la plantilla debía defenderla con honor. No obstante, ese esfuerzo, los viajes, el desgaste físico... Pasaba factura y no permitía a los futbolistas periquitos centrarse en el gran objetivo: certificar de nuevo la plaza en Primera División. Meses después, ha certificado el descenso a Segunda, tras soñar despierto con llevar el escudo por el continente.

Su caso no es único. Es más, en la última década en solo una ocasión todos los equipos que lograron la clasificación para Europa League repitieron en puestos europeos. Fue en la temporada 2015-16, cuando lo lograron Villarreal y Athletic. Se metieron cinco en Champions, tras el título de segunda máxima competición continental del Sevilla y los cuatro primeros puestos de Madrid, Barcelona, Atlético y Valencia. El equipo ché, por el contrario, pasó de la Liga de Campeones a la ¡12ª plaza!

Lo que le sucedió al Valencia, no obstante, es algo anómalo. La mayoría de equipos Champions, por su potencial, no sufren cambios tan drásticos de una temporada a otra. Sí le sucede a los clubes que se clasifican para la Europa League, quizás no tan acostumbrados a alternar competiciones y que llegaron a la sexta o séptima plaza fruto de la gran igualdad que hay habitualmente en la zona media de LaLiga Santander. Es lo que le sucedió, mismamente, al Espanyol. Además, al dar la sorpresa llamó la atención de clubes de potencial económico superior, que le arrebataron a hombres capitales. Sin reconstrucción clara, llegó el descenso.

El Betis descendió a Segunda División el año que jugó Europa League.

El Betis también sucumbió

En la temporada 2012-13, el Betis, el Valencia y el Sevilla se metieron en Europa League. Mestalla vivió una nueva decepción la siguiente campaña, con su equipo fuera de Europa. En la capital hispalense hubo un enorme contraste: el Sevilla sí repitió éxito, pero su vecino no solo no lo hizo, sino que selló su descenso a Segunda División como colista. La enorme exigencia de compaginar tres competiciones también pasó factura a aquel proyecto verdiblanco, que caía a los infiernos poco después de lograr un balance fantástico.

Algo similar le pasó al Getafe en la temporada 2010-11. Tras clasificarse para la Europa League la temporada anterior, acusó el desgaste y sufrió hasta el final por conservar la categoría. En su año de taquicardia, se metieron en Europa Sevilla, Athletic y Atlético y solo los rojiblancos repitieron por mérito en el campeonato doméstico. Los 'leones' también viajaron por Europa, gracias a su honor de finalista de Copa. No así los de Nervión.

En la 2011-12, Atlético, Levante y Athletic lograron la plaza europea. De nuevo, solo los de Simeone la consolidaron, mientras que sus dos rivales se conformaron con pertenecer al ecuador de la tabla. En la 14-15, la Real no supo alternar y se quedó en zona de nadie. En la 2016-17 le pasó lo mismo al Celta, muy lejos de los puestos de arriba. Lo mismo que a los dos vascos en la 2017-18. La pasada campaña volvió a suceder, con Villarreal y Betis. Llamativo lo del Submarino, alejado de los puestos de honor durante las 38 jornadas.