BARCELONA

El Barcelona se carga a la 'compliance' rebelde

El club comunicó este jueves a Noelia Romero, que estaba suspendida de empleo y sueldo, su despido por “motivos disciplinarios”, pese a estar de baja. Su comunicado contra el club fue el detonante definitivo.

El Barcelona se carga a la 'compliance' rebelde
© GERMAN PARGA/FC BARCELONA DIARIO AS

Noelia Romero, ‘compliance officer’ del club, ha dejado definitivamente su cargo en el Barcelona tras ser despedida. La ejecutiva, que estaba suspendida de empleo y sueldo desde el pasado 5 de junio, se encontraba además en estos momentos de baja por enfermedad. De hecho, estaba previsto que se incorporara este martes a las oficinas del club, pero finalmente se desestimó esta opción al renovar su baja.

El Barcelona ejecuta el despido por “motivos disciplinarios”, es decir, considera que el trabajador ha incumplido algunas de sus obligaciones laborables, cometiendo una falta muy grave, por lo que se decide el despido disciplinario, extinguiendo la relación laboral.

En el club se considera que la ‘compliance’ rompió con todas las reglas de confianza cuando decidió hacer un documento interno sobre el asunto de las redes sociales, conocido públicamente como el ‘Barçagate’. Un informe especialmente crítico que desvelaba muchas irregularidades en el protocolo para hacer efectivo los pagos al proveedor. Dentro de la entidad, se valoró este documento como “inexacto y lleno de falsedades”, según explicaron el portavoz del Barça, Josep Vives, y el responsable jurídico, Román Gómez Ponti, el lunes.

Romero decidió enviar un contundente comunicado un día después para descalificar las acusaciones del club y ponerse en manos de la policía para testificar en el juicio pendiente en el juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, así como exigir la presentación completa de la auditoría de PwC y no sólo el extracto de conclusiones de cinco folios aportado por el club.

Esta reacción de la ‘compliance’ ha sido el detonante definitivo por parte del Barcelona para dar por extinguido el contrato de la ejecutiva, quien en todo caso se ha reservado la posibilidad de llevar a juicio al club por despido improcedente.