BARCELONA - ESPANYOL

Los dos protagonistas del Tamudazo regresan al escenario del crimen

"Hay veces que viene gente y nos dice ‘Rufete, Tamudo, gol", recordaba el autor del gol que birló LaLiga 2006-07 al Barcelona. Hoy son entrenador y ayudante.

Tamudazo.
CARLOS MIRA DIARIO AS

Era el 9 de junio de 2007. Llegaba salvado el Espanyol, aún con la resaca de la final de la Copa UEFA disputada (y perdida en los penaltis) ante el Sevilla, en Glasgow. Y dispuesto a todo el Barcelona, que teóricamente afrontaba un derbi asequible a la espera de recuperar el liderato que obraba en poder del Real Madrid, ambos equipos con 73 puntos, que visitaba a un complicado Zaragoza. La jornada, penúltima del campeonato, era propicia para los azulgrana. Hasta que irrumpieron para la historia dos jugadores que este miércoles regresan al Camp Nou, ahora circunstancialmente al mando del banquillo perico.

El más visible en este derbi será Francisco Joaquín Pérez Rufete, el actual entrenador interino. Él lanzaba un pase interior, desde la línea de tres cuartos, superando a la defensa de una tacada. Pero el gran hacedor de aquel hito fue Raúl Tamudo, ahora mismo ayudante del técnico perico, que aquella noche primaveral esprintaba por última vez, ya exhausto y con las medias casi bajadas, para atacar el esférico y, con el pie derecho, cruzárselo a Víctor Valdés. Dirán que el Camp Nou vive estas jornadas más silencioso que nunca por jugarse a puerta cerrada, pero nunca enmudeció tanto como con aquel gol.

El ‘Tamudazo’, como pasó a los anales de la historia, sirvió para birlarle el título de Liga al Barcelona. 18 segundos antes de esa diana, le sacaba tres puntos al Real Madrid (75 contra 72), pues ganaban los culés al Espanyol por 2-1 y por idéntico resultado caían los blancos en La Romareda. Pero primero golpeó Ruud Van Nistelrooy, estableciendo el empate ante el Zaragoza, y sin tiempo para pestañear irrumpió Tamudo, anulando toda ventaja, dejando la clasificación en 73 puntos para Real Madrid y Barcelona, por este orden, en virtud al ‘goal average’ particular.

Con ocasión de la efeméride, el pasado 9 de junio, rememoraba Tamudo en AS aquella velada que lo situó para siempre en los libros de fútbol. Destacaba que él en aquel momento no era consciente de lo que suponía su gol para el Barcelona, sí para su propio recuento, pues le convertía en el máximo goleador en LaLiga de la historia del Espanyol, superando a Rafa Marañón.

Tamudo y Rufete, en el banquillo del Espanyol.

Pero también caía en la cuenta Tamudo de que, 13 años después, el destino lo había reunido con Rufete, de nuevo en el Espanyol. En el momento de la entrevista lo hacían en los despachos, en la dirección deportiva, no aún en el banquillo. Y reconocía: “Sí, lo recordamos, pero no crea que nos recreamos mucho. Es una casualidad que ahora estemos trabajando siempre juntos”.

Remachaba Tamudo su testimonio con esta anécdota: “Hay veces que viene gente al despacho y dice ‘Rufete, Tamudo, gol’. Es lo que se recuerda de ese momento”. Lo que no olvidarán quienes lo vivieron. En un bando, y en otro. Ahora vuelven al mismo escenario, con un Espanyol que tampoco se juega nada (en este caso, porque llega desahuciado) y un Barça que, como entonces, agota sus cartuchos sobre el título de LaLiga…