REAL MADRID

Cinco días para convencer a Camavinga de ir al Madrid

El Rennes arranca la pretemporada el 22 de junio en Dinard y allí estará el magnate Pinault para iniciar una ofensiva para renovar al medio de origen angoleño.

Con la vuelta a la competición en las principales Ligas del continente (en todas menos en la francesa) el fichaje de Camavinga por el Madrid ha quedado en un segundo plano, pero la posibilidad de que se haga este mismo verano sigue siendo real y hay unos plazos marcados que están claros. Según ha podido saber este periódico, el jugador está tranquilo y espera noticias. Daría prioridad al Real Madrid. Pero tiene contrato hasta 2022, un sueldo de dos millones de euros, un sueño para un chaval de 17 años, y tiene la certeza de que hay tres grandes como son Real Madrid, Juventus y PSG que se lo están rifando…

Dentro de esos plazos marcados hay una fecha que está muy cercana. Es el próximo lunes 22 de junio. Es ahí cuando el Stade Rennes va a volver a los entrenamientos. Es muy pronto, sí, pero es un verano atípico porque la Liga se suspendió en Francia. Los jugadores de la entidad de la que es dueño el magnate Pinault ya habrán tenido, para esa fecha, las vacaciones marcadas por convenio. Y el Rennes tiene un reto vital, clasificarse para jugar la Champions. Consiguió meterse en los puestos que dan acceso a jugar la previa en el pasado campeonato francés, algo histórico para el club.

Sólo faltan cinco días para ese 22 de junio. Hasta entonces habría campo abierto para el Madrid para intentar convencer al jugador para que sea paciente y espere al Madrid. Después, las cosas se complicarán. El Rennes va a hacer el stage de pretemporada en Dinard, una localidad fetiche para el magnate Pinault, donde tiene su segunda residencia, una de las mansiones más lujosas de Francia (está en un monumento histórico). Según ha podido saber AS, Pinault se ha marcado como reto personal convencer a Camavinga para que renueve su contrato, al que sólo le restan dos años. Le ofrecerá más dinero y un proyecto sólido, y luego facilitar su salida dentro de algunos años… Eso complicaría las cosas al Madrid. El Rennes sabe que el destino de Camavinga es un grande, pero quiere disfrutarlo un par de años más.

Pinault no quiere que se repita el ridículo que el Rennes vivió con Dembelé, que fue vendido al Borussia por 20 millones y un año más tarde los alemanes lo vendieron al Barça por 140. Sabe, por otro lado, que cuando más retenga a Camavinga, más tajada va a sacar por él en el mercado. Ahora, las circunstancias impiden que el Madrid agilice la operación. Por lo pronto, el mercado no se abrirá hasta que terminen las ligas regulares. Como mínimo, esperará la entidad blanca a que termine la temporada y ver si ha ganado algún título. También a los primeros días de mercado, en los que espera dar salida a jugadores como Bale, James, Mariano o Lucas Vázquez. Es tiempo que gana el Rennes… y que pierde el Madrid.