GIRONA

7 de junio de 2015: Setién y su Lugo, ‘non gratos’ en Girona

En la última jornada de la 2014-15, los rojiblancos necesitaban ganar para subir de manera directa a Primera. El duelo acabó 1-1 por el gol de Caballero en el 89’.

7 de junio de 2015: Setién y su Lugo, ‘non gratos’ en Girona
Eddy Kelele

Este domingo se cumplen cinco años de uno de los momentos que mayor rabia y tristeza que se han vivido en Montilivi en los últimos cursos. El 7 de junio de 2015, el feudo rojiblanco estaba preparado para vivir una fiesta por subir a Primera y se acabó convirtiendo en un película de terror. El Lugo de Quique Setién fue el invitado que se convirtió en protagonista de una tarde para el olvido y fueron considerados ‘non gratos’ en Girona.

La temporada fue para enmarcar, pero faltó ponerle la guinda. La 2014-15 pasará a la historia como la campaña en la que el conjunto rojiblanco, dirigido por Pablo Machín, alcanzó su récord de puntos en Segunda (82) e incluso fue el mejor visitante de la categoría, pero ello no le sirvió para convertirse en equipo de Primera División. El final de curso fue tan rocambolesco como cruel. Los gerundenses dependían de sí mismos para ascender de manera directa en la última jornada de Liga, en Montilivi, y el Lugo les despertó del sueño. Para ser exactos, Caballero. El delantero, con su gol en el 89’, desató la tormenta en Girona porque el 1-1 no les servía para alcanzar el objetivo. El Sporting, su rival por la segunda plaza, venció 0-3 en el Villamarín a un Betis (líder) ya de Primera y eso hizo que, pese a que gerundenses y asturianos tenían 82 puntos, los de Machín tuvieran que conformarse con la tercera posición y disputar el playoff. Fue un golpe difícil de digerir y la ira invadió no solo a los jugadores del Girona sino también a la afición. El 1-1 del Lugo provocó incidentes y, al margen de las peleas entre los jugadores, desde la grada se lanzó una botella de agua que impactó en el cuello del linier tras anular un gol por fuera de juego a Lejeune en el añadido. El partido se suspendió durante unos instantes. Parecía que no se iba a reanudar, algunos jugadores como Becerra ya estaban en el pozo de hielo y Setién había arrancado su rueda de prensa posterior al duelo, pero al final todos volvieron al terreno de juego y se acabaron disputando 40 segundos. Pero el mazazo ya estaba consumado. Granell y Aday Benítez son los supervivientes de aquel duelo.

Los jugadores del Lugo y su técnico Quique Setién (ahora en el Barcelona) fueron señalados por el Girona y sus futbolistas y tuvieron que abandonar el estadio escoltados por los Mossos d’Esquadra. Montilivi estaba preparado para disfrutar del primer ascenso a Primera de la historia del club, pero fue un día para olvidar. El varapalo sufrido fue tremendo y ello se notó después en el playoff. Es cierto que el conjunto gerundense pareció haberlo olvidado en la ida de la primera eliminatoria al endosarle un 0-3 al Zaragoza en La Romareda, pero en la vuelta llegó la debacle. Los aragoneses remontaron con un 1-4 y provocaron que una temporada que podía ser histórica para el Girona acabara siendo un drama.