GIRONA

Martí, un experto en jugar a puerta cerrada… y no perder

El técnico del Girona disputó como jugador dos duelos sin público en las gradas. Uno fue con el Sevilla ante el Betis (0-1) y otro con el Mallorca en Granada (2-2).

Martí, un experto en jugar a puerta cerrada… y no perder
Girona FC

Las 11 jornadas de Liga que restan se disputarán a puerta cerrada. Los futbolistas tendrán que acostumbrarse a competir sin público y es que “es una sensación extraña. Los jugadores no están acostumbrados, lo pasarán mal. El fútbol sin público no es lo que es y el punto anímico que aporta siempre ayuda. Incluso fuera, aunque la gente esté encima, porque te hace sacar la motivación especial que necesitas. Pero hemos de estar preparados”, comentó días atrás un Pep Lluís Martí que trata de hacer un trabajo psicológico con su plantilla para que se adapte de la mejor manera posible a la nueva normalidad.

Y es que el técnico del Girona es un 'experto' en disputar encuentros a puerta cerrada. Durante su etapa como jugador le tocó vivir dos partidos sin público en las gradas y no está dudando en aconsejar y advertir a sus futbolistas de lo que se pueden encontrar y cómo afrontarlo. Los dos duelos que disputó Martí a puerta cerrada fueron mientras era jugador del Sevilla, en un derbi de Copa del Rey contra el Betis, y cuando lucía la camiseta del Mallorca en Granada. De esta manera, jugar sin público no será nada nuevo para el entrenador rojiblanco. Además, guarda buenos recuerdos de jugar a puerta cerrada porque en ninguna de las dos ocasiones perdió. Con el Sevilla logró vencer y eliminar al Betis y con el Mallorca rescató un punto gracias a un empate. “Me acuerdo que fueron momentos extraños, pero se han de afrontar con profesionalidad. Es más, con el Mallorca no nos fue mal porque perdíamos 2-1 cuando se suspendió el partido y en la reanudación empatamos”, explicó.

La primera vez que le tocó jugar sin público en las gradas de un estadio fue con el Sevilla en la Copa del Rey de la temporada 2006-07. Fue durante 20 minutos, en la vuelta de los cuartos de final ante el Betis en el Benito Villamarín. El motivo, que el partido se suspendió en el minuto 57 el 28 de febrero de 2007 después del gol de Kanouté porque desde la grada de preferencia se lanzó una botella que acabó impactando en el técnico Juande Ramos. Entonces el duelo se reanudó el 20 de marzo de 2007 ya sin gente en las gradas, con 20 minutos por delante. Eso sí, se disputó en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe. El Sevilla logró aguantar el resultado (0-1) y pasó a las semifinales de una Copa que acabaría ganando.

Su segundo duelo a puerta cerrada fue un Granada-Mallorca de la temporada 2011-12. Como le pasó con el Sevilla, el partido empezó con público, pero se acabó sin él. Se suspendió en el 61’ el 20 de noviembre de 2011 después de que un paraguas impactara en la cara de un árbitro asistente. Martí vivió de cerca el incidente porque fue en un córner que él mismo iba a lanzar. El colegiado Clos Gómez suspendió el duelo con 2-1 a favor del Granada. Ya sin gente, el Mallorca no tardó en adaptarse mejor a las circunstancias y en el 65’, Hemed empató de penalti (2-2). Los bermellones rescataron un punto. Martí ya sabe qué es jugar a puerta cerrada y espera alargar ahora su estela de invicto con el Girona.