SEVILLA - BETIS

El otro derbi del silencio

Los protagonistas del duelo fantasma de Getafe en 2007 miran atrás: "Fue como un entrenamiento". "Que te afecte o no es algo muy personal", estima Contreras.

REANUDACION DEL PARTIDO DE COPA DEL REY BETIS SEVILLA EN EL ESTADIO DEL GETAFE A PUERTA CERRADA
MORENATTI / DIARIO AS

La antesala del derbi sevillano invita a un paseo por el recuerdo más paralelo al presente. Fue en 2007. Los cuartos de final de la Copa del Rey pusieron sobre la mesa un derbi que expuso un 0-0 en la ida del Pizjuán antes de la debacle en una vuelta que comenzó en el Benito Villamarín y terminó en Getafe. La extrema tensión marcada por los discursos de los presidentes Del Nido y Lopera se reflejó en un ambiente crispado que terminó con un botellazo a Juande Ramos, el técnico sevillista, en el Benito Villamarín. Casi un mes más tarde, se jugaron los 33 minutos restantes de un choque que dominaba el Sevilla por 0-1 gracias a un gol de Kanouté. Cambiaron las alineaciones y, sobre todo, el contexto: un Coliseum sin público acogió esa media hora insólita. "Era como un partido de chavales en el que se escuchan a los entrenadores", recuerda a este periódico Juanito. El exbético formaba parte de la zaga de un equipo dirigido por Luis Fernández. "La atmósfera era complicada, el partido venía ya condicionado porque teníamos que remontar y había prisas. Este derbi será diferente, los equipos tienen asimilado esto ahora", advierte el excentral internacional.

En el bando sevillista, junto a Juande Ramos, estaba Antonio Álvarez como segundo entrenador: "Yo nunca había vivido eso ni como jugador ni como entrenador. Era algo que no conocíamos. Todo era diferente, se escuchaba cada grito". No duda ahora en lanzar una advertencia de cara a lo que pueda acontecer este próximo jueves en el Pizjuán: "Salir mentalizado será clave, el que lo haga más rápido tendrá mucho ganado. El público es un actor principal en el fútbol y uno puede relajarse. Sin gente parece un partido de entrenamiento. Aquel día en Getafe hicimos mucho hincapié en no perder la concentración".

En la portería del Betis estaba entonces Koke Contreras, que ahora avisa de una posible ventaja para el cuadro bético: "Es posible que el Sevilla no se adapte a jugar sin público y eso lo pueda aprovechar". A esa simulación de un entrenamiento se suma Dani, que formaba parte del ataque del Betis en ese derbi fantasma: "Fue muy frío, a veces parecía un entrenamiento. Se escucha hasta lo que dicen los periodistas".

Mente. Trece años pasaron desde la extraña cita que colocó al Sevilla en semifinales de una Copa del Rey que terminaría ganando. "El ambiente le puede a algunos jugadores, otros juegan mejor su fútbol sin esa presión", piensa Antonio Álvarez. Diferente es la visión de Juanito: "El jugador de Primera ha pasado suficientes filtros para pasar esa presión del público, está claro que a puerta vacía se favorece al visitante". "Que te afecte o no es algo muy personal", estima Contreras.