VALENCIA

Otro Plan de Obra en el cajón

Bertolín ha entregado su proyecto de construcción del nuevo estadio, el cuarto desde 2006. La ruptura con ADU Mediterráneo dejó al Valencia sin la venta de Mestalla.

Imagen aérea del esqueleto de hormigón donde se ubicará el futuro campo del Valencia, unas obras que están paradas desde 2009.
Alberto Iranzo

El Grupo Bertolín, empresa valenciana dedicada a la construcción, ha entregado en forma y plazo al Valencia su Plan de Ejecución de Obra del Nuevo Estadio. Ahí están detalladas las fases de ejecución, materiales y costes de cada uno de los rincones del futuro campo del Valencia. Pero ese Plan de Ejecución, protegido de la luz pública por un contrato de confidencialidad, permanecerá guardado hasta nueva orden en un cajón de las oficinas del Valencia. Otro más. El cuarto Plan de Ejecución de Obra de otros tantos rediseños que se han realizado desde 2006 del proyecto del arquitecto Mark Fenwick.

El Valencia, así lo había transmitido su presidente Anil Murthy, tenía intención de reanudar las obras del nuevo estadio, paralizadas desde el 25 de febrero de 2009, a finales de este mes de junio. De ahí que el club solicitara a Bertolín, que junto a FCC forma parte de la UTE (Unión Temporal de Empresas) encargada de construir el nuevo estadio desde los orígenes del proyecto, que le entregada el Plan de Obra. Pero, ahora, pese a tenerlo ya en su poder, como sucede desde la época de Vicente Soriano, el Valencia carece de la financión necesaria (entorno a 130M€) para de verdad ejecutar la obra. En esta ocasión, la operación estaba pendiente y supeditada a que la Cooperativa ADU Mediterráneo adquiriera la parcela de Mestalla, compra-venta que se descartó el pasado 14 de marzo.

Así, el Valencia suma otro archivo al cúmulo de folios que colecciona desde el proyecto inicial que presentó Juan Soler en 2006. De aquel estadio que se tenía inicialmente, solo queda su maqueta (está expuesta en el pasillo de la quinta planta de oficinas) y el esqueleto de hormigón en la Avenida de Cortes Valencianas.

En 2012, en una operación llamada Newcoval, Manuel Llorente encargó a Aedifica, un reajuste/rediseño del proyecto inicial de Mark Fenwick. Pero Bankia, meses después, frenó en seco el negocio ideado por Rodrigo Rato. Un año después, en 2013, Amadeo Salvo encargó un tercer rediseño, esta vez de nuevo a Mark Fenwick, que reducía los costes de 160 a 100M€. Pero faltó lo mismo que en 2009 y ahora en 2020: financiación para pagar una obra que el Valencia debería tener acabada en 2023, fecha en la que según la ATE, el actual Mestalla debe estar derruido.