RAYO VALLECANO

Se cumplen ocho años del último partido de Míchel con el Rayo

El icono franjirrojo se enfundó la camiseta por última vez durante el Sevilla-Rayo disputado un 5 de mayo de 2012. El capitán colgó las botas ese verano y continuó en el área técnica del club.

Míchel controla un balón que se disputa con Reyes.
MIGUEL ANGEL MORENATTI DIARIO AS

Corría el 5 de mayo de 2012. Míchel saltaba al césped del Sánchez Pizjuán en el minuto 54, sustituyendo a Movilla. El Rayo iba perdiendo 3-1 un partido que, a la postre, terminó 5-2, con goles de Baba Diawara (30' y 46'), Cala (42'), Reyes (65') y Kanouté (81') por parte hispalense y un doblete de Diego Costa (36' y 76') por la vallecana. Esta cita no tendría una trascendencia mayor de no ser porque se convirtió en la última ocasión en la que Míchel se enfundó la Franja. Y este martes se cumplen ocho años.

Aquella temporada 2011-12 siempre será recordada por el 'Tamudazo' y una salvación que Vallecas saboreó casi como si de un ascenso se tratase. El capitán disputó 246 minutos en Liga, repartidos en nueve encuentros y sólo en dos de ellos fue titular. La Copa le permitó anotar su único gol del curso, aunque no les sirvió para ganar en la ida, y en la vuelta contra el Racing sufrió la única expulsión de su carrera. A sus 35 años y después de 18 como profesional, Delgado Ferreiro le mostró la roja por protestar un penalti desde el banquillo.

Ese verano Míchel colgó la botas, pero su destino siguió ligado al club de su vida. Se quedó como director del área de metodología, ejerciendo de enlace entre el Rayo —entonces dirigido por Paco Jémez— y la cantera. Allí absorbió unos conceptos y una filosofía por la que abogó cuando, en 2016, asumió el banquillo del Juvenil A. Ya en febrero de 2017, con el primer equipo un punto por encima del descenso (decimosexto), le dieron la oportunidad de tomar las riendas y lo hizo con nota: ató la salvación dos jornadas antes del final.

Se ganó seguir e iniciar un nuevo proyecto. Su Rayo de la 2017-18 consiguió enlazar cinco triunfos consecutivos (Albacete, Zaragoza, Barça B, Tenerife y Granada) y elevar a diez partidos sin perder su mejor racha (Oviedo, Numancia, Lorca, Osasuna, Sevilla Atlético, Cultural, Huesca, Valladolid, Almería y Reus), números que le terminaron dando el ascenso a Primera y coronando como campeón de Segunda. Algo inédito en la historia de la entidad. Eso sí, los malos resultados en el regreso del conjunto madrileño a la élite desembocaron en su destitución.

Míchel es icono del Rayo. Vallecano, canterano y franjirrojo hasta la médula. Por eso se despidió entre lágrimas y con una frase para el recuerdo. "Me he ido dos veces. Me fui como jugador en contra de mi voluntad porque el club lo necesitaba y hoy como entrenador me vuelvo a ir en contra de mi voluntad. ¿Habrá una tercera vez? Un rayista nunca se rinde", afirmó uno de los emblemas de la Franja. Por algo la grada, en los peores momentos de esa 2018-19, le seguía cantando: "Nos sacó de Segunda, del Rayo hasta la tumba, Míchel contigo siempre".

Actualmente, Míchel es el técnico del Huesca. Otro de los equipos candidatos al ascenso. Para emprender esta nueva aventura en la 2019-20, el entrenador se rodeó de sus ayudantes en la etapa del Rayo: Salva Funet, como segundo, y David Porcel, como preparador físico. Hoy por hoy, el conjunto aragonés se encuentra cuarto en la clasificación y se coloca a cinco puntos del ascenso directo. Si consigue regresar a la máxima categoría, el míster vallecano se aseguraría la renovación de forma automática.