SEVILLA

Nasri: "Sampaoli fue un amigo; me dejaba hasta salir y beber"

El francés, sobre su estancia en el Sevilla con el técnico argentino: "Se ofreció hasta para cuidarme el perro". De Lillo, el asistente: "Éramos como un padre y un hijo".

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El centrocampista francés ex del Sevilla Samir Nasri habló sobre su estancia con Jorge Sampaoli: "Me decía que podía salir y beber, me quería en el campo".

Poco o nada dado a las entrevistas en su carrera, el paso de Samir Nasri por Nervión no fue una excepción por lo que sus declaraciones sobre su año en Sevilla han llamado y mucho la atención. En una entrevista en instagram, "El Principito" relató como fue la relación que tuvo esa temporada con Samapoli: "Tuve una relación de amistad con Sampaoli. Fue un amigo, no un entrenador. Y con Juanma Lillo fue una relación de padre e hijo. ¡Me daban escalofríos escuchar los discursos de Samapoli en el vestuario y eso que yo no entendía el español!"

Era público y notorio que durante la temporada 2016-17 Samir Nasri fue el niño mimado de un vestuario en el que a él y a su séquito se le permitían cosas que no terminaban de gustar al resto del grupo. Sin embargo, mientras la pelotita entró no hubo problema y el propio Sampaoli alimentó esos mimos a Nasri: "Sampaoli me quería tanto que me dijo: "Ven a nuestra equipo, puedes beber, salir en una discoteca, hacer lo que quieras y yo te cubriré frente al club. Solo te pido que seas bueno en el campo el fin de semana. De hecho, si yo quería ir a ver a mi familia un fin de semana que no tuviera que jugar Sampaoli me decía que el se encargaría de cuidarme al perro".

Pero el idilio de Nasri con el Sevilla se rompió cuando fue cazado en una clínica de Los Ángeles recibiendo un tratamiento en teoría prohibido y que podía suponer una sanción por dopaje. Ahí se acabó la temporada para el francés, que reconoció haber desconectado mentalmente: "Lo que sucedió en Los Ángeles arruinó mi temporada. Era una inyección de vitaminas, legal y tenía una receta médica. La clínica me inyectó mucho más producto de lo esperado. Estaba destruido porque iba a ser sancionado por dos años. No quería jugar más después de eso. Incluso le dije a Sampaoli "Déjame a un lado, es inútil", pero el entrenador siempre quiso que jugara. Estaba perdido, estaba nervioso y enfadado con todo. No lo mostré pero en el campo el fútbol se acabó para mí. Ya no quería jugar al fútbol, lo pensaba todo el tiempo".

Y con la caída de Nasri se cayó un equipo que ilusionó en la primera mitad de la temporada y que incluso hizo soñar con el título de LaLiga. "Teníamos uno de los mejores equipos de Europa. Con Nzonzi, Vitolo, Jovetic, Sarabia, Ben Yedder, Adil Rami, Mariano ... Durante 6 meses fuimos tan fuertes como el Barça y el Real Madrid", afirmó un Nasri que terminó su intervención con su habitual dosis de altanería. Preguntado sobre cómo le sentaba que en su etapa en el City cada año se ficharan a jugadores que se desenvolvían en su posición fue contundente: "Si yo estaba bien de la cabeza daba igual quien viniera, yo era mejor".