ESPANYOL

El semáforo de los cedidos: Puado, luz verde para volver

El delantero ha logrado ser indiscutible en el Zaragoza y formará parte de la plantilla del año próximo. Álex jugó con intermitencia y Lluís no logró debutar.

Javi Puado.
Alfonso Reyes

El Espanyol ha cedido esta temporada a tres jóvenes jugadores, valores de su fútbol base, criados íntegramente en Sant Adrià. Como los colores de un semáforo, los tres representan tres estados distintos. Javi Puado adquiere la luz verde después de convertirse en un puntal de un Zaragoza que ocupa plazas de ascenso a la espera de la resolución de la competición; mientras que Álex López ha jugado con intermitencia en el Lugo y Lluís López no ha tenido la opción de debutar desde que llegara a comienzos de febrero al Tenerife.

El caso del delantero es el más productivo. Puado ha participado en 15 partidos ligueros, ha marcado tres goles y ha dado tres asistencias. Más allá de los números, en Zaragoza se ha convertido en un jugador primordial en ataque, debido a su nivel de juego y versatilidad, cualidades que le han ayudado a fraguar desde el primer día. En una categoría tan competitiva como la Segunda y en un equipo tan exigente como el aragonés, segundo clasificado, Puado se ha ganado el billete de vuelta al Espanyol.

Independientemente de dónde juegue el equipo perico el año próximo, Puado formará parte de la plantilla. A sus 22 años (los cumple en mayo) y con contrato hasta 2022, en Sant Adrià esperan que esta cesión le haya servido para explotar: en la dirección deportiva considera que tiene condiciones para ser un jugador de Primera.

Luis Suárez y Álex López.

Luz ámbar y roja en Segunda

Menos productiva ha sido la cesión de Álex López, aunque el mediocentro está contando con más minutos de los que tendría en el Espanyol. El de Terrassa ha participado en 19 de las 31 jornadas y ha anotado dos tantos. El Lugo ocupa puestos de descenso, por lo que el nivel colectivo del equipo tampoco ha ayudado a Álex. Con contrato hasta 2022, y sin apenas oportunidades en los dos últimos años en el Espanyol, el mediocentro tiene difícil consolidarse en la primera plantilla.

El color rojo se lo lleva Lluís López, a quien este parón le ha restado posibilidades de encontrar su lugar en el Tenerife. El central llegó al club insular al final del mercado de enero, pero en los cinco encuentros siguientes del campeonato, el catalán no logró jugar ni un minuto. El Tenerife, anclado en media tabla, no ha acabado de ser una opción para el jugador, que finaliza contrato en 2021, y que vive su primer curso en la máxima categoría. Titular con David Gallego, ni Pablo Machín ni ahora Abelardo Fernández le han dado oportunidades.