EL BALÓN EN TRANCES HISTÓRICOS (VIII): ATENTADOS DEL SXXI

El 11S y 11M sí hubo fútbol

A pesar del intenso dolor general que ocasionaron el 11S y el 11M, las Lennart Johansson decidió que se jugasen sus jornadas de Champions y Copa de la UEFA.

Minuto de silencio Madrid Roma 11S
Jesús Aguilera

No hay nadie que no recuerde qué estaba haciendo, dónde estaba y cómo se enteró del atentado de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. Una tragedia que cambió el mundo. El impacto del 11 de marzo de 2004 fue similar para Madrid. Una sociedad que quedó totalmente paralizada aquella mañana. Lejos de actuar en consecuencia, las instituciones del deporte olvidaron que el fútbol lo hacen personas y apeló a la labor social que hace de entretenimiento para seguir jugando.

11 septiembre

Aquel martes comenzaba la fase de grupos de la edición de la Champions League 2001-02. Un atentado así pilló a todo el mundo a contrapié y la UEFA no reaccionó de la mejor manera. Un minuto de silencio antes de cada partido le pareció suficiente dada la situación. El Madrid venció en Roma y el Mallorca debutaba en la competición ganándole al Arsenal en Son Moix.

"Aquella dramática jornada acabamos jugando un partido de fútbol, a pesar de las dudas que acompañaron a la celebración del partido durante toda la tarde. A nosotros nos pilló la caída en el hotel de concentración. La siesta de los jugadores se olvidó esta vez, atentos todos a la pantalla. La sensación era de incertidumbre. Una hora antes, justo en el momento de dar las alineaciones, todavía seguían las dudas. Los periodistas preguntaban y también nuestros familiares. ¿Se iba a jugar finalmente?", escribió Vicente del Bosque, entrenador madridista, en 2016.

La gravedad del asunto hizo recular a la máxima organización del fútbol europeo, que aplazó la otra mitad de la jornada, que debía disputarse el miércoles (jugaban Barça y Depor), y la UEFA (Valencia, Celta y Zaragoza) a la semana siguiente. Javier Irureta confesó que estaban "más pendientes de las noticias que del partido" y el capitán Mauro Silva admitió: "Muchos hemos dormido muy poco porque nos pasamos toda la noche frente al televisor". Como no podía ser de otra manera, todos los eventos deportivos de EE. UU. se suspendieron.

11 marzo

En otra decisión vergonzosa por parte de Lennart Johansson, tampoco suspendió los partidos de ida de los octavos de final de UEFA. Aunque no había ningún equipo madrileño, sí jugaban Barcelona, Villarreal, Valencia y Mallorca. El minuto de silencio le volvió a parecer suficiente. "Creo que se han equivocado al no aplazar los partidos de los equipos españoles", dijo Camacho, por entones técnico del Benfica.

Dos días después había jornada de Liga. El fútbol español también optó por la opción más polémica y se jugó al fútbol desde el sábado, abriendo con un partido en el Estadio de Vallecas, a menos de tres kilómetros de una de las bombas. "Vamos a tratar de hacer Carrusel como siempre, no como si no hubiera pasado nada; porque eso sería estúpido intentarlo y además sería inhumano", comenzó Paco González su programa en la Cadena SER.

El 11M dejó helados a todos, pero más aún para las millones de personas que usaban el transporte público cada día para ir a trabajar. Uno de tantos fue Roberto, actual portero del West Ham. El canterano del Atlético solía coger un tren en Vicálvaro y hacer transbordo en Atocha para ir a su colegio de Alcorcón. Por suerte para él, llegó tarde al tren número 21713 que explotaría a los pocos minutos en la estación de Santa Eugenia.