Las Palmas

No existe paz para Álvaro Lemos

El lateral derecho gallego se lesionó a finales de octubre. Le dieron, como máximo, un mes y medio de ausencia. Por el momento, acumula cuatro.

No existe paz para Álvaro Lemos
Carlos Diaz-Recio

Corría el minuto 34 del partido que enfrentaba a Las Palmas con el Fuenlabrada en el EGC. Entonces, Álvaro Lemos sintió un fuerte dolor en su cuádriceps derecho, típica lesión, y tuvo que ser inmediatamente sustituido por Eric Curbelo. Ese día la UD no solo perdió el partido, 1-3, sino también al lateral derecho gallego, uno de los favoritos de Pepe Mel dentro del equipo.

Aquello sucedió el pasado 27 de octubre, y tres días después la UD ofreció el parte médico oficial: rotura fibrilar. Según el mismo escrito, el tiempo de recuperación oscilaba entre las cuatro y las seis semanas; es decir: como máximo, un mes y medio. Se le esperaba, pues, a mediados de diciembre. Entrados ya en marzo, el retraso acumula dos meses y medio por más que se le ha visto entrenando a ratos con el resto del equipo.

Poco más se sabe de Álvaro Lemos, uno de los grandes damnificados a nivel físico durante el presente curso liguero. Tampoco, claro, estará el domingo ante el Sporting por más que esta mañana se le viera haciendo un parte del trabajo grupal.

Malestar.

Incluso, Lemos ha pasado algunas semanas en Madrid ejercitándose con recuperadores de su confianza. No es el primero (Rubén Castro en Sevilla, por ejemplo). Ocurre además que Miguel Ángel Ramírez desvelaba en la Ser esta semana el malestar de jugadores y club por el estado de los campos de Barranco Seco, habiendo tenido que llamar al orden a la empresa responsable de su mantenimiento. Igualmente, el presidente conminó a “revisar las cargas de trabajo”. Nada de eso ha valido con Nada de eso ha valido con Álvaro Lemos, cuya incógnita continúa sin despejarse.

Pese a que es el único lateral derecho puro de la primera plantilla y que lleva cuatro meses fuera de combate, Rocco Maiorino, director deportivo de Las Palmas hasta el pasado sábado, aseguraba en AS, contradiciendo a Pepe Mel, que al equipo no le hace falta un lateral derecho. Al rescate acudió Eric Curbelo, como aquel día contra el Fuenlabrada, cuya actitud es irreprochable.