HOFFENHIM 0-BAYERN 6

Rummenigge: "Siento vergüenza"

El director general del Bayern cargó contra los ultras del club muniqués por insultar al propietario del Hoffenheim. El rendimiento del equipo fue tirado a la basura", dijo Flick.

Karl-Heinz Rummenigge, director general del Bayern, cargó con dureza contra los ultras del conjunto muniqués, que provocaron dos interrupciones durante el encuentro ante el Hoffenheim (triunfo del Bayern por 6-0) por insultar con cánticos y pancartas a Dietmar Hopp, propietario de la entidad badense. Benjamin Hübner, capitán del Hoffenheim, desveló: "Manuel Neuer, entre otros, tomó la decisión de no seguir jugando...".

"Siento vergüenza. Le he pedido disculpas a Dietmar Hopp. Es indefendible. A esta gente no se le ha perdido nada, pero absolutamente nada, en un campo de fútbol. Actuaremos con la dureza y severidad necesaria", dijo Rummenigge al finalizar el encuentro. "Tenemos que acabar con esto. En esta liga todo el mundo mira hacia otro lado, necesitamos una campaña conjunta entre liga y federación. Tenemos que actuar en contra de estas minorías en la grada. Hemos grabado todo el partido. Es un día negro para el fútbol. Estos personajes, que hoy se han quitado las máscaras, son enemigos del fútbol. Suelen decir que es su club, pero no lo es. Nuestro Bayern no quiere tener nada que ver que este tipo de gente", sentenció. Salihamidzic, director del conjunto bávaro, también se mostró avergonzado por el comportamiento de sus aficionados radicales: “Dos victorias y el 120 aniversario del club. Hubieran podido ser semanas perfectas. Al final fue un día triste, lo más bajo. Vergonzoso. El odio y la intolerancia no tienen sitio en el fútbol y la sociedad. La Bundesliga ha tomado una postura clara. El Bayern ha tomado una postura clara y hoy lo hemos puesto a prueba. En el mundo del fútbol tenemos que ponernos manos a la obra con este tema. Desde el Bayern analizaremos lo ocurrido y reaccionaremos. La tolerancia también hay que vivirla fuera del terreno de juego. Los que no saben hacerlo no tiene sitio en el Bayern".

Por su parte, Flick, técnico del Bayern, entonó un discurso muy parecido al de su dirigente: "Siento tanta decepción... El rendimiento de todo el equipo fue tirado a la basura. Son cosas que te causan perplejidad y rabia. Los jugadores no sabían nada. Yo sabía que podía haber algo planeado, pero no puedes evitarlo. De una manera u otra siempre logran introducir el material en el estadio. Es lamentable. ¿Extremistas? Mejor les llamamos idiotas. Es una idiotez". BLos jugadores también se pronunciaron sobre el deleznable espectáculo que dieron los ultras del Bayern. Boateng dijo: "Desafortunadamente, el resultado ha pasado a un segundo plano en el día de hoy. Representamos el respeto, la humanidad y la convivencia tanto en el fútbol como en la sociedad. Gran gesto de ambos equipos".

Por su parte, Christian Seifert, director general de la federación liguera DFL, afirmó: "Los permanentes insultos contra la figura de Dietmar Hopp son intolerables. Los condenamos con firmeza. Hoy hemos vivido su triste culminación. No hay excusa para lo ocurrido. Todos los involucrados, tanto jugadores como árbitros, directivos del Bayern, Hoffenheim y muchos espectadores en el estadio actuaron de manera ejemplar ante la situación. Mandaron un claro mensaje a los autodeclarados autócratas de la cultura futbolística y les dieron a entender que no tolerarán semejantes salidas de tono. El odio, en todas sus facetas, no debe tener sitio y esto debe ser la objetivo de todo el fútbol profesional en Alemania".


Mensaje de los ultras del Bayern

Los ultras del Bayern emitieron un mensaje a trasvés de la página web suedkurve-muenchen.org:

 “Llegados a este punto cabe constatar que, hasta la fecha, articulamos nuestras críticas de otra manera. El señor Hopp, a través de interferencias que causan dolor en la afición del BVB, decidió seguir dando vueltas de tuerca y le declaró la guerra a varias aficiones.“

“La cosa fue a más hasta que el tribunal deportivo de la DFB (federación alemana) le prohibió a los aficionados del Dortmund la visita al partido en Hoffenheim. Asimismo, la DFB incumplió su palabra de no imponer castigos grupales. Aunque dicho castigo no nos afecte y el tema Hopp no tenga tanta relevancia para nosotros, lo consideramos un ataque a los derechos del aficionado. Lo recibimos como una afrenta que no podemos dejar sin respuesta.“

“No suele ser nuestra manera de expresarnos, pero tampoco debería ser reseñable. Durante un partido de fútbol se utilizan este tipo de palabras con frecuencia.“

“No hay que aprobar la expresión, pero no hubo alternativa, desde nuestro punto de vista, ya que fue la única manera de acaparar la atención necesaria. Si en un futuro se pretenden suspender o interrumpir partidos de fútbol cada vez que se expresen este tipo de ofensas en la grada no se podrán jugar más partidos de 90 minutos. Las interrupciones de hoy fueron exageradas y absurdas.“

“El fútbol permanece sucio, los aficionados permanecen rebeldes. En contra de castigos grupales. ¡Que te f*****, DFB!“