BARCELONA

Momento Riqui Puig

La llegada de Setién, la cesión de Aleñá y las bajas de De Jong y, tal vez, de Arthur le abren la puerta para jugar ante el Granada y en la Copa ante el Ibiza. No genera unanimidad.

No quería la camiseta de Suárez o la de Messi, quiero la tuya porque creo que serás el futbolista del futuro”. Daniele Massaro, leyenda del Milán y jugador instalado para mal en el imaginario del barcelonismo desde el 4-0 de Atenas en 1994, sorprendió a todos el pasado mes de agosto de 2018 en el Levi’s Stadium de San Francisco cuando auguró “una carrera de jugador top” a Riqui Puig, un menudísimo futbolista (1,69 metros) de Matadepera que para muchos barcelonistas representa el símbolo de la resistencia y la permanencia del ADN Barça en tiempos donde, según algunos sectores, se está abandonando la esencia del juego cruyffista y de supremacía del talento.

Las promesas de Quique Setién en su presentación (“he demostrado que si los de abajo empujan y se lo ganan, pueden jugar en el primer equipo”), la cesión de Aleñá y las bajas de De Jong y, tal vez, de Arthur el domingo, además de la cercanía de la Copa, han generado un escenario de ahora o nunca para uno de las últimas esperanzas de La Masia. Riqui Puig es un futbolista que corre el riesgo de convertirse en una eterna promesa porque en agosto cumplirá 21 años, no ha debutado en ninguna de las categorías de la Selección y sólo ha tenido apariciones esporádicas y nada significativas en el primer equipo desde que debutó el 5 de diciembre de 2018 en el Camp Nou ante la Cultural Leonesa. Luego jugó un par de partidos de Liga en Huesca y Vigo cuando el Barça ya tenía LaLiga ganada.

Pese a que se imponen las voces que lo consideran un jugador distinto, con un talento elevado y el gen necesario para jugar muchos años en el Barça, Riqui Puig no genera unanimidad. Dentro del club también hay voces que dudan sobre su crecimiento futbolístico y consideran que jugadores con menos marketing como Collado están a su nivel. Su integración en el vestuario del Barça tampoco es un cuento de hadas. Alguna de sus primeras apariciones en redes sociales (es activo en Instagram) generó algún gesto torcido en alguna vaca sagrada, que considera que debe mantener un perfil más discreto.

Referencia del Barça Juvenil campeón de la Youth League, y cumplidos ya los 50 partidos en el Barça B, los próximos meses aparecen como un momento bisagra en la carrera de este jugador de bella conducción y aceleración al que muchos comparan con Iniesta. Pese a la recomendación de algún superior como Patrick Kluivert, director de fútbol formativo, Riqui Puig se ha cerrado en banda a la posibilidad de una cesión. Siente que el único ecosistema posible para triunfar es el Barça y allá va, a por su oportunidad.