BARCELONA 2 - ATLÉTICO 3

1x1 del Atleti: Oblak sostuvo al Atleti y Vitolo lo resucitó

El portero aguantó al Barcelona en la primera parte, con sus milagros habituales, pero fue la entrada del canario lo que inició la remontada rojiblanca.

Oblak: En una acción con Suárez en el minuto 15’ recibió un golpe de Luis Suárez después de que el balón le botara delante y el portero lo atrapara. Pero se quedó tendido en la hierba, aquejado de un golpe en la rodilla. Siete minutos después hizo su primer milagro del partido. Detuvo con el muslo un disparo de Messi. Y con el muslo dolorido. El Atlético no salía de sus pies en toda la primera parte. Y, claro, eso le obliga. En el 39’ su tercer milagro de la primera parte para completar la santísima trinidad. Ante Griezmann, un mano a mano. Cinco minutos se habían jugado de la segunda parte cuando tenía a Messi delante. No hubo cuarto milagro. O sí, pero un poco más tarde. Ante Griezmann. Al francés le conoce todas las intenciones. Frenó su intento de vaselina. Pero el portero estaba demasiado a la intemperie, a pesar de tener a todo su equipo encerrado a sus pies. Y hasta los guantes de Dios se cansan de aguantar, no pueden con todo, sobre todo cuando te llegan por la derecha, por la izquierda y por el aire. Salvó con otro milagro un cabezazo a quemarropa de Suárez, pero el rechace le quedó muerto a Griezmann para que marcara de cabeza. Messi y Vidal le marcaron también pero el VAR bajó sus goles del marcador.

Trippier: Sólo subió una vez pero acabó en ataque del Atlético. Centró pero la pelota salió de fondo. Poco trascendente.

Savic: Regresó al once por la lesión de Giménez. A la sombra de Felipe. Su aportación al partido fue otra: primero una tangana con Piqué y después ser el futbolista que fue a separar a Suárez de João Félix. En el fútbol, muy blanco y sin ritmo. Griezmann le hizo varios retratos.

Felipe: La ausencia de Giménez provocó que se moviera al perfil izquierdo. Ganador de todos los saltos. Siguió siendo un seguro de cabeza. Es el guardián del área. Todos los balones colgados y centros laterales del Atlético terminaban en su frente. El mejor rojiblanco en la primera parte.

Lodi: Primer duelo ante el Barcelona después de que Simeone le hubiese dejado en el banco en Liga. Un cuchillo en el ataque. Blando atrás: su banda era la puerta de Messi al área de Oblak una y otra vez. Retirado en el 66’ tras un partido de ni fu ni fa. A Saúl le tocaba irse al lateral.

Correa: Comenzó desequilibrante por la derecha, pero en una acción se llevó un golpe con Neto y quedó tendido en la hierba. Intentó continuar pero su tobillo no se lo permitió. Cojeaba. Simeone jugó con uno menos varios minutos. El argentino continuó en el campo pero el Atlético ya no eran once y el equipo, que había comenzado intenso y en el campo del Barcelona, se metió en la cueva y a sobrevivir. Al comenzar la segunda parte, él seguía sobre el verde. Y al sacar de centro de campo encontró a Koke para el gol. En el minuto 85’ marcó el 2-3 para el Atlético al escaparse en una contra y batir a Neto. Disparó por arriba, el portero puso la mano y el gol atravesó la línea antes de que un futbolista del Barça lo sacara, pero en esta competición se estrenaba la tecnología de gol, el reloj pitó en la muñeca del árbitro… Era gol. Que siguiese sobre el campo fue clave, está de dulce. 

Thomas: El primer disparo del Atlético entre los tres palos fue suyo. Un trallazo marca de las casa a las manos de Neto. Sin demasiada presencia en el centro. Messi recibía con mucha facilidad entre él, Herrera y Saúl. Con demasiada. Errático después aunque mejoró en la segunda parte.

Herrera: Simeone le eligió para ser titular por delante de Koke y le dio fuerza al centro del campo rojiblanco. Obligó a Neto a una gran parada en el lanzamiento de una falta escorada que salió de su pie buscando la red pegada al palo. Fue el cambio al descanso.

Saúl: Irrelevante durante gran parte del partido. Inconsistente en el medio, se movió al lateral zurdo pasada la hora de partido, cuando entró Vitolo por Lodi. Se estrenó haciéndose fuerte en el sitio y robándole de la bota un balón a Vidal.

João Félix: Perdido, sin poder adueñarse de las situaciones de ataque del Atlético. Tuvo una arrancada en los primeros minutos pero ya. En el siguiente balón que tocó, se cayó. Y ya no hubo más. Enfrente estaba Griezmann. Aún sigue a años luz de lo que el ‘7’ anterior del Atlético era. Y a estas alturas de su primer año ya había pasado San Mamés, ya había explotado. Buena carrera del portugués antes del descanso. En la jugada justo anterior le tuvieron que separar de Jordi Alba. Después de Messi, cuando se retiraban los equipos, cuando fue increparle. Después con Suárez. Llegó Savic para separar y proteger al portugués. Carácter tiene. Sólo falta que le salgan las cosas. Mejoró en la segunda parte. 

Morata: El primer acercamiento el Atlético a la portería de Neto estuvo en sus botas. Luchador, como siempre, errático en la toma de decisiones enfrente de la portería, sin confianza para encarar. Hasta que le tocó tirar el penalti. Cogió la pelota y disparó fuerte y a media altura, a su derecha.

Koke: Salió al descanso y se colocó en el doble pivote con Thomas. Y en la primera pelota que tocó, gol. A los 18 segundos. No pudo mostrar mejor su capitanía en el King Abdullah. Pero cinco minutos fue muy blando a una pelota que Messi tenía en el corazón del área… El final de la película fue el mismo de siempre. Gol del argentino. 26 minutos después Llorente esperaba en la banda. El médico rojiblanco, Celada, a su lado. Koke se había hecho daño en una jugada. Regresaba al banquillo. Lesionado.

Vitolo: Salió pasada la hora de partido y le dio al Atlético la intención que había perdido en todos los minutos restantes. Al menos tiene la portería contraria en la cabeza. Los demás, durante casi todos los partidos sólo miran hacia atrás. Su entrada resucitó al Atlético. Provocó el penalti que marcó Morata 2-2.

Llorente: Le tocó nada a contracorriente nada más salir. Vio la amarilla, además. Pero, tras su salida, la remontada rojiblanca. Al final del partido se topó con Neto tras una contra.