REAL MADRID

Valverde es un tiro

El centrocampista uruguayo del Real Madrid demostró en el Camp Nou que entre sus numerosas virtudes también cuenta con un portentoso disparo.

Desde que Zidane le concedió la titularidad en el partido contra Osasuna, Valverde ha ido desplegando paulatinamente sus virtudes. Posicionamiento, sacrificio en defensa, recorrido de área a área y, por lo visto en el Clásico, disparo. El uruguayo fue el segundo rematador del Real Madrid en el Camp Nou, con tres intentos, uno menos que Casemiro (el brasileño, como el charrúa, también mira cada vez a la portería rival).

Los remates de Valverde pusieron en apuros al Barcelona. El primero, en el 31', fue un aviso de lo que estaba por venir. Una volea de derechas desde más de 25 metros que se marchó por poco a la izquierda de la meta de Ter Stegen. Antes del descanso, el uruguayo afinó la puntería y con otro derechazo, esta vez desde casi la media luna, puso a prueba la atención del portero azulgrana, que atajó en dos tiempos. En el 54', desde una posición parecida a su primer intento, Piqué desvió su disparo a córner.

Tres disparos para mejorar su promedio de intentos. Con el triple intento del Clásico, Valverde firma un remate cada 51,5 minutos de promedio. Diez compañeros de la actual plantilla rematan con más frecuencia que el uruguayo. En Barcelona demostró sus cualidades y Alvaro Benito reclamaba en Carrusel Deportivo que el 15 se proyectase más hacia la portería rival. "Valverde tiene un golpeo de empeine... Lo hace sin dificultad. Tiene que prodigarse más en el disparo", decía el columnista de AS. Mijatovic, también en la SER, era más conciso: "Tiene un disparo perfecto". Esta temporada Valverde ya lleva dos goles, ambos en Liga: al Eibar y a la Real Sociedad. Ha sumado un total de 20 intentos: seis rechazados por los defensas, siete a puerta y otros siete fuera.

En el Camp Nou se convirtió en el octavo jugador en sobrepasar los 1.000 minutos con el Madrid esta temporada. Lleva 1.030' y ha rebasado a Hazard, castigado a la intermitencia por las lesiones. Aquella primera titularidad contra Osasuna, allá por el 25 de septiembre, parecía una aparición, la primera, como miembro de la unidad B. Sólo había disputado 22 minutos hasta entonces, después de haber arrancado la Liga sin ni siquiera ser convocado contra el Celta. Convenció a Zidane, que le dedicó elogios tras aquel partido y, por sorpresa, confió de nuevo en él para el derbi. Se ha ganado un puesto fijo en el once y ha relegado a Modric a la suplencia. Valverde cogió su cañón.