ATLÉTICO 2- LOKOMOTIV 0

João Félix no pidió permiso para tirar el penalti

El Menino de Ouro demostró su personalidad y su enorme calidad. Ante el Villarreal preguntó si podía tirar una falta, pero ayer quiso tirar el primero que falló Trippier y sí lanzó el segundo.

En la Ciudad Deportiva del Cerro del Espino es muy complicado que Simeone pueda esconder sus cartas. Antes del partido ante el Lokomotiv de Moscú hubo dos sesiones en las que ensayó los penaltis con cinco o seis jugadores y desde la distancia no pareció que Joao Félix estuviera entre los que practicaron (aunque podría ser que sí porque pareció que Giménez estaba entre los titulares y finalmente no reapareció ante los rusos).

El caso es que el que mejor debió lanzar desde los 11 metros fue Trippier porque así lo reconoció el Cholo en la rueda de prensa posterior diciendo que era el mejor lanzador. Se vio en el campo que Joao Félix quiso lanzar el primer penalti, pero le quitaron el balón para que lo tirara Trippier, que estrelló el balón en el poste. En el segundo penalti, Joao Félix no pidió permiso al entrenador argentino (como sí hizo ante el Villarreal en un libre directo) y enganchó el balón demostrando su personalidad. Se vio a Koke consultar al Míster y a Morata (es raro que el 9 no sea el designado para tirar los penaltis, le quita confianza al goleador) con ganas de tirarlo, pero nadie desautorizó al Menino de Ouro que la mandó al fondo de las mallas.

Ataque constante. El Atlético salió a sitiar al Lokomotiv. Los rojiblancos jugaron con 1-4-4-2 las pocas veces que tuvo que defender y un 1-4-3-2-1 en la fase ofensiva para contrarrestar el 1-3-4-2-1 del equipo ruso. El Atlético atacó por las bandas, por dentro, con juego interior, con dos contra uno en las bandas. No especuló y buscó siempre atacar por cualquier lugar. Buscó la progresión en el juego el conjunto rojiblanco siempre, con ayudas permanentes ofensivas, apoyos desde atrás, desde adelante, en profundidad, desmarques de apoyo y de ruptura. Y siempre que el balón pasaba por las botas de Joao Felix pasaba algo. Un penalti, una pared, un cambio de ritmo... Un futbolista distinto para el que hay que jugar. El partido se fue al descanso 1-0 gracias al penalti que marcó el portugués, pero el Atlético merecía una ventaja mucho mayor.

Cuatrivote fugaz. En la segunda parte, el equipo del Cholo insistió en el ataque y llegó el gol de Felipe, un central que no para de crecer y que si encima ve puerta va a ser cada vez más importante para el grupo. El primer cambio del Atlético fue Héctor Herrera por Ángel Correa en el minuto 67. Ya iban 2-0 y Simeone decidió poner a sus medios centro juntos, con Saúl en la derecha y Koke en la izquierda con el mexicano Herrera junto a Thomas en el medio. Joao Félix se estaba gustando y los atléticos disfrutando de su enorme talento. Llegó el segundo cambio en el minuto 72. El Cholo rompió el cuatrivotazo dando entrada a Lemar (silbado por parte del respetable al saltar al césped) por Koke.

Tercer cambio. Y en el minuto 80 hizo el tercer cambio y quitó a Joao Félix y dio entrada a Marcos Llorente. Una sustitución que no gustó tampoco al respetable que ya sabe que cada vez que le llega el balón al Menino de Ouro pasa algo. Por cierto, era un buen día para que debutara Saponjic, pero el Cholo lo debe estar preparando para los octavos de final de la Champions que alcanzó con su incontestable triunfo ante el Lokomotiv, fundamentado en un ataque constante y en el enorme talento de Joao Félix, que demostró su tremenda personalidad al no pedir permiso esta vez para tirar el penalti, cuando, según se adivinó mirando desde fuera del Cerro del Espino, no había ensayado ninguno en las dos sesiones en las que varios jugadores del Atlético ensayaron el lanzamiento de penaltis.