BARCELONA

Messi da luz verde a negociar la renovación

Bartomeu, obligado a diseñar un calendario para ampliar el contrato del argentino, que termina contrato en 2021 pero se puede ir libre en junio de 2020.

El proceso de renovación de Messi ya tiene la luz verde. Como tantas otras cosas en el Barça, lo arrancó el argentino este miércoles en la entrevista que concedió a RAC-1. En la misma, se le vio determinado a alargar su ciclo de azulgrana: "Si me quieren, yo encantado. Mi idea es quedarme aquí siempre. Lo fue siempre así y sigue siendo de la misma manera; nada ha cambiado". Messi dijo desconocer si los trámites de la ampliación habían empezado ("creo que no") y dejó claro que "no habrá problemas" entre su padre, Jorge Messi, y el club, para ponerse de acuerdo. Pero Messi mide bien sus mensajes y este encendía el 'on' a su continuidad.

Así pues, le toca mover ficha a Bartomeu. El contrato de Messi expira en junio de 2021, aunque ya son conocidos los términos especiales del compromiso entre el club y el jugador. Una cláusula en el documento que une a las partes permite que el flamante The Best se vaya libre este verano. Lo confesó el mismo presidente en una entrevista a Barça TV: "Antes de la última temporada, la 2020-21, él puede dejar el Barça, dejar el fútbol o jugar donde quiera. Es un derecho que se ha ganado como Iniesta o Xavi en su día".

Después de un verano de incertidumbres, primero por las tensiones entre vestuario y directiva por el fichaje de Neymar y luego por la entrevista que Messi concedió a Sport en la que dejó una puerta abierta a su marcha si no se le ponía sobre la mesa "un proyecto ganador", su tono en la conversación con RAC-1 fue diferente. "Hoy por hoy está más claro que mi idea es terminar aquí. Por cómo estoy en el club, por lo que siento".

El Barça tendrá que ponerse desde ahora a hacer números para ver el tipo de contrato que ofrece a Messi, mucho más considerando cómo le asfixian los sueldos que paga. Para 2019-2020, el Barça tiene presupuestado pagar 642 millones de euros en salarios; un ratio del 73% sobre ingresos recurrentes y del 61% sobre el total. Pero ahora todo eso queda en un segundo plano desde el momento en que el futbolista ya ha dado el OK a seguir más años en el Barça. Bartomeu no se puede permitir ningún desliz en las conversaciones que pongan en duda la continuidad del jugador. Una vez que el jugador ha hecho público su deseo de seguir, le toca ponerse en marcha. Como otros dirigentes anteriormente (Laporta, Rosell), la amenaza de ser el presidente que dejó ir a Messi, ahoga.