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BARCELONA

Griezmann: un rendimiento y una posición en cuestión

El francés no ha aparecido en los partidos fuera del Camp Nou ni se ha echado a hombros al equipo. Juega con actitud, pero su demarcación tampoco le favorece.

Griezmann: un rendimiento y una posición en cuestión
PARKER DIARIO AS

Griezmann volvió a naufragar en Granada. Fresco, alegre y con ideas en el Camp Nou, donde ha tenido actuaciones destacadas contra Betis y Valencia, fuera de casa es un futbolista apocado que refleja bien las frustraciones del Barça. Como en Bilbao, Pamplona o Dortmund, el francés volvió a pasar de puntillas por el partido, todo lo contrario a lo que se espera de un jugador que costó 120 millones de euros y que llega con la obligación de marcar la diferencia. No parece una cuestión de actitud. En la primera parte picó varias veces al espacio pero o no lo vieron De Jong, Junior ni Rakitic o le mandaban la pelota al pie. El jugador se fue amargando con el partido y ni tiró a puerta.

El otro gran debate que ya estaba abierto antes de la llegada del francés, es su posición en el campo. Griezmann dejó de jugar como extremo hace mucho tiempo. En el Atlético de Madrid y en la selección de Francia había ocupado un puesto mucho más centrado. En ocasiones, como referencia arriba. En otras, como segundo delantero al lado de Giroud, Diego Costa o quien correspondiese. Griezmann ya no es el jugador explosivo que irrumpió en la Real. Su fútbol tiene mucho más que ver con el control, el toque, el movimiento y la aparición en el área. Un futbolista con buena lectura del juego pero que en los últimos años se ha movido en la misma zona de influencia de Messi, a quien en la segunda parte se vio mucho más unido a Ansu que al francés, pero eso es otro asunto...

Parecería más razonable un Griezmann más centrado para aprovechar mejor sus actuales cualidades futbolísticas, pero eso significaría alterar en algo las de Messi y eso es un imposible en el Barça de estos tiempos. La solución pasa por el laboratorio de Valverde, que se está encontrando numerosas trampas tácticas con los fichajes en este Barça, con las posiciones de Griezmann y De Jong.  

La temporada pasada, Griezmann sólo metió seis de sus 21 goles oficiales con el Atlético como visitante. Un pobre 28,5% que habla de un jugador con un rendimiento discutible fuera de su espacio de confort. El porvenir de Griezmann y del Barça a día de hoy pinta oscuro. Es, sin embargo, aún pronto si todas las partes ponen las cartas encima de la mesa y encuentran soluciones.