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CASO OIKOS

Borja: "En el sumario hay cosas que ni Tarantino habría unido"

El jugador respira aliviado tras hacerse público parcialmente el sumario del caso Oikos y concede una entrevista a la SER y AS en su casa para insistir en su inocencia.

Borja: "En el sumario hay cosas que ni Tarantino habría unido"
PHOTOGENIC/PABLO REQUEJO DIARIO AS

Borja Fernández respira aliviado tras hacerse público parcialmente el sumario del caso Oikos y concede una entrevista a la SER y AS en su casa para insistir en su inocencia.

¿Está viviendo su peor pesadilla?
Sufrí la muerte de mi padre y eso es lo peor que me ha pasado, pero esto ha sido muy fuerte, muy complicado de llevar y de asimilar.

¿Es el momento más desagradable después de 20 años de carrera?
Sí, seguro, el más desagradable. Como somos totalmente inocentes, lo pasamos peor por el mal trago y los malos momentos que hemos pasado.

No era ésta la forma en la que quería vivir sus primeros días tras su retirada…
Nada puede emborronar el final de carrera que he tenido, eso lo tengo muy claro. Ha sido muy bonito, para mí pasó muy rápido y fue muy intenso. El día de mi despedida, seguramente, es el mejor día de mi carrera porque ver a tanta gente, a toda la afición, al equipo que yo quiero y ver tanta gente feliz a mi alrededor fue muy bonito, pero lo que pasó después no fue tan bonito.

¿Qué recuerda del día de su detención?
Todo. Desde que entra mi hija por la puerta y me dice que está la policía y lo primero que pienso es que le había pasado algo malo a un familiar. Mi mujer estaba trabajando en Milán y ya cuando veo tanta policía y que entran casi hasta mi habitación y me dicen que no toque nada y que salga de ahí, empecé a pensar que era otra cosa. Pensé que no sé qué habría pasado, pero era por mí.

Varias horas de registro en su casa, traslado a la comisaría… ¿cuándo es consciente de cuál es la razón?
Me presentan un papel de la investigación del Huesca-Nàstic y yo miro al agente y le digo: ¿qué tiene que ver esto conmigo? Si, además, es un partido de hace un año. A partir de ahí, empezó la investigación. Yo pregunto que quién más está investigado y al decirme los nombres les digo: pues estuve con uno de esos hace 10 días, o así… Sólo puede ser por eso. Por mi cabeza no pasaba que pensaran que había hecho lo que se me atribuye.

¿Qué conclusiones saca de la apertura parcial del sumario?
Yo creo que se han puesto a investigar, han cuadrado cuatro puntos y les ha parecido muy claro. Y yo, que sé que no hay nada, me parece más raro todo. No sé cómo es el trabajo policial y qué pasos tienen que seguir, pero sólo viendo la reacción de la gente, de la prensa, está claro que algo no cuadraba. Deberían haber sido más cautos.

Es apertura parcial… ¿puede haber algo que le incrimine directamente?
No, porque, incluso en la parte que me corresponde a mí del sumario no sale nada de mí. En las conversaciones no aparece mi nombre, ni el del Valladolid. Yo creo que han pensado: Borja ha visto a esta persona que estamos investigando, se ha juntado con los compañeros, se han repartido el dinero y han perdido el partido con dos fallos tremendos.

Pero sin una prueba, hasta ahora…
Sin una prueba. Tú que has visto todos nuestros partidos, nosotros hemos tenido errores graves, tanto como esos de los goles. Yo mismo cometí un error grave (ante el Alavés), con mi pase, que propicio un gol. Si llego a hacer ese pase el día del Valencia, a lo mejor estoy en la cárcel.

¿O si llega a tirar el penalti que no pita el árbitro después de visionarlo en el VAR?
Pues lo iba a tirar yo. Lo he pensado muchísimas veces, pero antes de empezar el partido, en el círculo central, me dice Rubén Alcaraz: 'si hay penalti lo tiras tú', y yo digo: 'no, no, no'. El Getafe se juega mucho y lo tirará la persona que lo lanza cualquier otro día; si vamos ganando de dos o perdiendo de mucho, pues sí, pero si no, lo más profesional es que lo tire el encargado.

¿Usted no sabía nada de las presuntas actividades delictivas de Bravo y Aranda?
No sabía nada. Se escuchan cosas de mucha gente que no son ciertas, nunca hice caso, y ahora yo también estoy en esas.

Antes de su detención, ¿cuánto tiempo llevaba sin ver a Aranda?
La última vez que nos enfrentamos fue en un Levante-Deportivo en 2011 y fuera no le había visto desde que estábamos juntos en el Real Madrid B. Hace 17 o 18 años. Nos caíamos bien, pero no lo había vuelto a ver fuera del campo.

¿Coincidió con él en los calabozos o en el juzgado? ¿qué le dijo?
Sí, se sorprendió. Me preguntó '¿qué haces aquí?', y miró a Bravo y le preguntó qué hacía yo ahí.

¿Y qué le decían?
Raúl Bravo ya me lo dijo al principio, el día anterior, que por qué estaba yo ahí, y le respondí que por tomar un café con él. Y me dijo: 'Pero eso no puede ser. Tienes que haber hecho algo que yo no sepa'. Y le dije que ya me habían dicho que era por eso. Que creían que el partido ante el Valencia estaba manipulado y como me tomé un café contigo… y él me decía que era imposible, que no había nada.

¿Él le dice en algún momento que declararía a su favor?
Sí, claro. Me dice que esté tranquilo, que cuando le toque declarar dirá que no tengo nada que ver en esto. 'Les contaré la conversación que hemos tenido'. dijo.

¿Con qué frecuencia solía verse con Bravo?
Llevaba meses sin verlo. Vino en enero a ver a Miguel Ángel Gómez (director deportivo del Real Valladolid) y vino recomendado por el despacho de abogados de Ronaldo y demás, para que hablara con él, para que viera las instalaciones y cómo trabajaban, y ahí pidió mi teléfono, nos vimos y comimos juntos porque hacía mucho tiempo que no nos veíamos.

No era una relación habitual, entonces…
No, no, hacía cinco o seis años que no lo veía.

¿En mayo no le extrañó la premura para verse?
Sí, me había escrito unos días antes para decirme que iba a ir a ver a un amigo y, a lo mejor, luego se pasaba por Valladolid. Le dije que me avisara cuando llegara. Me escribió y me dijo: 'En un rato estoy ahí, ¿te veo?'; 'Venga', le respondí.

¿Le dice por qué quiere contactar con usted?
Sí, él está nervioso porque me había dicho que él quiere entrenar, que estaba intranquilo porque le gustó la experiencia de ser segundo con Paco Herrera en Grecia y estaba deseando entrenar. Es un tipo enérgico, movido, y dijo: 'Voy a ver a Borja'.

El sumario dice que Bravo se volvió a Madrid tras ese café del día 16, pero lo cierto es que estuvo en los Anexos…
Eso no te lo puedo decir, no lo sé. Luego no estaba para nadie. Es el día que decido retirarme y ese día me tiré medio entrenamiento llorando, pero ese día había mucho polen y disimulé con eso. Yo estaba cabizbajo. Tú has visto muchos entrenamientos y yo siempre estoy bromeando, riendo y ese día no me reía, estaba muy triste por la decisión que acababa de tomar y que no conocía casi nadie.

¿En el café del bar Corinto de qué hablaron?
Hablamos del tema de si podía entrenar, yo le comenté que me retiraba, que estaba ofuscado porque llevábamos tres días sin entrenar. No iba a jugar porque llevaba días con molestias, lesionado, pero pensaba en forzar ya que era el último encuentro de mi carrera. Estaba también mi mujer y mi hija, estuvimos hablando de los estudios porque Lucía había suspendido un examen. Mi mujer no lo conocía, se lo presenté ese día. Fue poco tiempo porque yo me tenía que subir a entrenar.

¿Hablaron del Real Valladolid-Valencia?
Sólo de que era mi último partido, que empezábamos el jueves a preparar el partido porque estábamos tranquilos, salvados y que por fin un año llegaba tranquilo al último partido.

Puede ser que él interpretara de sus palabras que el Valladolid ese día no tenía muchas opciones…
No lo sé. Fue una conversación entre dos conocidos hablando de fútbol. Si interpretó otra cosa, no lo sé...

¿Había un pacto de caballeros con el Valencia?
Nada, olvídate.

Con lo que sabe de Aranda ahora, ¿tiene miedo?
No, si ves el sumario se ve claro que se lo inventan. Une unos puntos que yo creo que ni Tarantino habría unido.

¿Cree que la policía le ha seguido a Ibiza o Galicia?
De hecho sale en el sumario que mi coche estaba balizado y el teléfono estaba pinchado hasta ayer. Ojalá tengan micros en el coche para que vean que no tengo nada que ver.

¿Qué es lo que más le ha dolido de lo que ha pasado esta semana?
Lo que ha sufrido mi familia, porque al final hay una madre que sabe que su hijo no ha hecho nada y está sufriendo. Mi mujer, mi hija, mis amigos, muy buenos amigos que me han llamado llorando... familiares. Y en los que más he pensado ha sido en mis abuelos. Gente mayor. Y tenía miedo de que les afectara de alguna manera  a la salud por el sufrimiento.

Como hacen en el programa La Resistencia… ¿cuánto dinero tiene? Más o menos…
(Risas) No mucho. El año pasado pagué una casa por primera vez en mi vida y, además, empecé a invertir. En el banco… ¿un millón?

Y aún así, la policía cree que usted, en el día de su despedida, ante su afición, tras nueve años en Valladolid, se iba a pringar por 15.000 euros…
No sé. Dicen que eran 50.000 entre siete. Realmente nunca me complicaría en esas cosas por nada. ¿Por qué hacer cosas por dinero cuando me lo voy a gastar y voy a tener que seguir trabajando?

¿Saca algo positivo de todo lo que está pasando?
Varias cosas. La primera la saqué cuando estuve en el calabozo, porque pasé una noche en Madrid muy interesante. Cuando se demuestre que no hicimos nada… esa noche es una experiencia. Estaba con presos comunes.

¿Le conocían?
No lo sé. Yo estaba muy avergonzado y trataba de taparme porque es una situación que no había vivido nunca y estaba fuera de mi hábitat. También me quedo con la forma en la que se ha volcado la gente que me conoce, que me trata habitualmente. Aquí, en Valladolid, la gente se ha portado muy bien, la prensa de aquí, también. Incluso medios de Madrid, no les cuadraba nada y me llamaban para contrastar, como en el tema de la barbacoa…

El tema de la barbacoa fue tremendo. Están siete en una barbacoa, aparece en el sumario eso de que hay siete comprados, sin especificar si son del Valladolid, y ya hilan…
Es que, realmente, no llegamos a estar siete. Yo me entero, cuando empieza a manipular El Mundo, de que había siete. Me dicen quiénes están y yo digo, éste no estaba. Y me dicen que sí, pero que llegó cuando yo ya me había ido a buscar a mi sobrino al colegio. No llegamos a coincidir los siete a la vez. Ese último compañero estuvo después con sus hijos, estaban los suegros de otro compañero, amigos de otras parejas...

¿Ha sentido el apoyo de Ronaldo, del club?
Sí, todo el mundo se ha volcado. El club, como institución, se tiene que atener a unas normas, pero he recibido llamadas, yo he estado mucho en el club y todo el mundo estaba volcado conmigo y nadie se creía nada.

¿Su incorporación al club cómo ha quedado?
El día de mi detención yo iba a ir a Madrid a firmar mi contrato con mis nuevas atribuciones en el club. Iba a ser enlace con el club y alguna cuestión más. Les dije que era mejor esperar a que se aclarara todo.

Cuándo todavía hoy ve medios que siguen insistiendo en que hay grabaciones que le imputan aun a sabiendas de que no hay nada, ¿qué piensa?
Al final, hay una parte muy humana de la gente y otra… no.