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OPERACIÓN OIKOS

El sumario de la Operación Oikos no recoge grabaciones que impliquen a Borja Fernández

Sigue señalando al jugador del Valladolid, pero ninguna de las conversaciones de Raúl Bravo con él hacen referencia al encuentro frente al Valencia.

Carlos Suárez y Borja Fernández.
DIARIO AS

Ni una sola prueba contra el Real Valladolid, en general, ni contra Borja Fernández, en particular. El sumario levantado ayer por el Juzgado número 5 de Huesca y al que ha tenido acceso AS abre la puerta a suposiciones sobre la participación del jugador en el amaño del partido ante el Valencia, pero no hay escuchas que lo demuestren, ni grabaciones que lo atestigüen. Lo que sí resulta desconcertante es una referencia Getafe-Villarreal, también de la última jornada, ya que el propio Aranda reconoce que ha hablado con jugadores azulones.

El atestado de la Policía Nacional afirma que Borja es pieza indispensable en la comisión de un delito de corrupción, pero sin más pruebas que la reunión que mantuvo Raúl Bravo con Borja el 16 de mayo, un día antes del partido, en el restaurante Corinto para tomar un café. No hay grabaciones de la cita.. El informe afirma que Bravo se volvió a Madrid, cuando varios testigos afirman que estuvo en el entrenamiento del Real Valladolid por la tarde. El atestado también  recoge que los agentes encargados de seguir a Raúl Bravo le perdieron en el viaje de Madrid a Valladolid. De hecho, en una conversación posterior, Aranda reconoce ese mismo jueves, tras haber hablado con Bravo, que todavía no tiene confirmación de cómo hacer la apuesta.

Al día siguiente, Borja anuncia su retirada y queda con varios compañeros para hacer una barbacoa, prueba para la Policía de que allí se iba a hablar del amaño. De nuevo no aparecen ni grabaciones ni pruebas de ello. Sí aparece una conversación de Borja con su hija Lucía para que vaya a la barbacoa y otra con Carlos Suárez, anterior presidente y actual consejero delegado. En esa conversación se habla de un regalo que va a hacer el club a la plantilla y a los trabajadores del club: un reloj, por haber conseguido la permanencia.

Del resto de las conversaciones que aparecen en el atestado, resulta especialmente desconcertante una en la que se nombra el encuentro entre el Getafe y el Villarreal. Dice Aranda a uno de los apostantes: “Pero lo mejor de todo, Nacho, lo mejor de todo, es que yo sabía una apuesta sólo, cual era, que era que empataba y ganaba el Valencia. Yo no sé para qué Raúl me metió en la cabeza al Getafe, me hizo hablar con gente del Getafe y me cago en los muertos, que me dijeron ahí siete solo. Y yo sabía que esos siete, de siete había tres en el campo, te lo garantizo”. Y sigue después dando explicaciones: “Ah, no… Nacho, peor nosotros. Si te cuento nosotros. Nosotros marca el 2-1 y quedan cinco minutos y me dice Raúl: vamos a cubrirnos con 10.000 euros y ganamos 20.000 seguro y le digo que no y al minuto marca y se pone: ¡te lo he dicho! Y le digo: ¿y por qué lo has hecho? Se pagaba a 8 y pico, ¿vale? Cuando me lo dijo Raul, el X-2”, de lo que se desprenden las discrepancias entre Aranda y Bravo.