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FÚTBOL FEMENINO | PATRI GUIJARRO

"Será una pasada que un niño juegue al fútbol por su madre"

Patri Guijarro, jugadora del Barcelona Femenino.

Rodolfo Molina

DIARIO AS

La centrocampista del Barcelona habló en un acto de Nike. "Hay que ser inteligentes y tener todos los sentidos en el partido", dijo sobre la final de Champions ante el Lyon.

Patri Guijarro (Mallorca, 1998), con una lesión en el pie, es una de las grandes ausencias del Barcelona en la final del sábado ante el Olympique de Lyon. La mallorquina reflexionó en un acto de Nike sobre el partido y su deporte. El viernes cumple 21 años.

Una lesión en el pie le deja fuera de la final. ¿Por qué se demoraron los plazos de recuperación?

La lesión era solo de cuatro semanas, pero se complicó. Tuve un dolor nervioso que no se sabía de dónde venía. Al principio creían que era ciático, pero al final fue debido a un quiste en el pie que se extendió y me estrangulaba el nervio. Me operaron en febrero pero se complicó mi cicatriz. El edema encontró una vía de salida, no se cerró la herida y sigo en fase de recuperación.

Una lástima vivir desde fuera un 2019 tan histórico...

Me hubiera gustado vivir de otra forma este 2019 porque hemos hecho historia con el Barcelona y en el fútbol femenino en general. Pero lo he vivido como una más, aunque fuera del campo. Al final todas intentamos que esto crezca. Me hubiera gustado estar en el campo, pero a veces a un deportista le tocan estas cosas. Intenté aportar lo que me toca.

¿Les sirve la experiencia ante el Lyon en la pasada Champions?

Nos sirve. Hicimos un buen partido contra ellas dentro de lo que se puede jugar. Es el mejor equipo que hay ahora mismo. Intentaremos buscar sus debilidades, que son pequeñas, pero que existen. Queremos igualar esa fuerza. Hemos apostado para conseguir éxitos y llegar lo más lejos en la Champions. Hemos mejorado en fuerza e intensidad con el trabajo de gimnasio. Hay que ser inteligentes y tener todos los sentidos en el partido.

Han llegado a la final y eso que vivieron un cambio de entrenador. ¿Les fue bien?

Nadie se lo esperaba en ese momento. Era algo que podía suceder, pero nos pilló por sorpresa. El cambio nos ha ido bien, estamos mejor y a pesar de no ganar la Liga venimos haciendo buenos partidos y obteniendo buenos resultados. Somos un equipo.

¿Quién tiene más peso en el vestuario?

Vicky Losada tiene un papel muy importante en el Barcelona. Este año ha hecho que el equipo no se venga abajo porque antes de Navidad pasamos por momentos duros. Es la capitana y fue una pieza clave para cada una de nosotras. Ya no solo lo que nos ha transmitido fuera sino dentro del campo. Nunca ha decaído y lo dio todo.

¿Cómo empezó a darle patadas a un balón?

Empecé con siete años. Desde bien pequeña jugaba con mi padre y también en el colegio. Nunca me planteé apuntarme a un equipo de fútbol, pero el padre de un amigo me animó. Empecé con ellos, me sentí a gusto y hasta los 14 años estuve jugando con chicos. Luego ya vine al Collerense a jugar en Primera División y con 17 años ya me vine al Barcelona.

Usted dice que aprendió de su padre a jugar a fútbol. ¿Cuándo los niños aprenderán de la madre?

Quizás ha habido ya casos en los que ocurre eso pero el cambio de mentalidad ya existe. Cuando esta frase se escuche en alguien importante será un gran titular. A partir de ahí se normalizará. Será una pasada. Es algo bonito y ya no será extraño, pero a la vez será una realidad que sea la madre la que tenga pasión por el fútbol y lo haya inculcado al niño. Y el niño no ha tenido vergüenza de decirlo porque ella es su referente y la sociedad lo verá como algo normal.

¿A las niñas les recomienda que jueguen con otras chicas o con chicos?

Hay equipos femeninos que juegan en ligas masculinas y niñas que juegan con niños. Es bueno que haya libertad. Que cada una elija. Esa diferencia de fuerza y velocidad existe, pero la calidad no tanto. Estamos mejorando en intensidad también. Ahora en el fútbol base esta mezcla hace que el ritmo sea más alto y las chicas mejoren. Soy partidaria de que las chicas jueguen con chicos y un equipo de chicas jueguen contra chicos. No porque ellos sean mejores, sino para adaptarse a otras cualidades que tienen los chicos.

Dice que con 17 años se fue a Barcelona. ¿Una apuesta arriesgada?

Quería hacer Bachillerato en Mallorca. Pero me llamó el Barcelona con 17 años y venir aquí era mi sueño. No podía decir que no. Segundo de Bachillerato fue duro, no veía a mis padres y a mi familia. También me costó adaptarme al equipo, pero me ayudaron las compañeras, la familia venía y con el paso del tiempo se normaliza la situación. Me adapté. Vivía en un piso compartido y estudiaba Bachillerato en La Masía. Ya era habitual que hubiera chicas de otras ciudades en el Barcelona. Ahora es más normal, eso sí.

¿Con qué compagina el fútbol?

Estudio fisioterapia, me gusta y lo veo vinculado al fútbol. Siempre me interesó y sigo preguntando a mis técnicos para aprender. Lo intento compaginar como puedo y es la otra vida que quiero llevar.