MILÁN-JUVENTUS

Cristiano conquista San Siro e Higuaín enloquece

Cristiano conquista San Siro e Higuaín enloquece

La Juve batió al Milán con un tanto de Mandžukic y otro de Cristiano. Noche horrible para el Pipita, que falló un penalti y fue expulsado por protestar, dejando el campo entre lágrimas.

La Juventus sigue su imparable marcha sobre la Serie A: los bianconeri tumbaron al Milán en San Siro 2-0 y suman 34 puntos en 12 jornadas (seis más que el Nápoles), algo nunca visto en historia del fútbol italiano. Una noche importante también para Cristiano Ronaldo, que por fin conquistó San Siro: ahí levantó la Champions en 2016, pero en cinco partidos nunca había ganado ni marcado goles en los 90 minutos.

La Vecchia Signora puso el partido cuesta abajo enseguida con un testarazo de Mandžukic, que en el 8’ saltó por encima de Rodríguez, como en abril hizo con Carvajal, recibiendo un centro de Alex Sandro. La historia del enfrentamiento pudo cambiar en el 40’, cuando el árbitro Mazzoleni, tras haber consultado las imágenes del VAR, concedió un penalti al Milán por una clara mano de Benatia (al que le ahorró la segunda amarilla: hubo polémica). Desde los once metros se quiso presentar Higuaín, hambriento de venganza ante su exequipo, pero Szczesny neutralizó su lanzamiento. Fue la sexta pena máxima que el Pipita falló en la Serie A.

La Juve gestionó el ritmo del partido en la segunda parte, y tras haber golpeado el poste con un lanzamiento de falta de Dybala, firmó la sentencia con el noveno tanto en este curso de Ronaldo, que aprovechó un rechace de Donnarumma tras un centro de Cancelo.

Era el 81’, y poco después la frustración se apoderó de Higuaín: el Pipita vio dos amarillas por protestar ante el colegiado por una banal falta en el mediocampo y abandonó el campo, entre lágrimas, empujando a compañeros y rivales. Fue una escena muy parecida a la que, en 2016, se vio en Udine cuando vestía la camiseta del Nápoles, que le costó cuatro jornadas de sanción.

Mientras el Pipita lloraba, en cambio, los juventini celebraban otro triunfo, otro récord de puntos y volvieron a alejar al Nápoles de su intocable liderato.