BRASIL

El Supremo manda a un senador a juicio por desviar fondos en el Mundial de Brasil

La Corte Suprema le abrió un proceso penal para determinar la responsabilidad de José Agripino Maia en la corrupción y lavado de dinero en la pasada Copa del Mundo.

Uno de los estadios en el Mundial de Brasil.

La Corte Suprema aceptó una denuncia por corrupción contra el senador José Agripino Maia y le abrió un proceso penal para determinar su responsabilidad en los desvíos de recursos públicos destinados a uno de los estadios que Brasil construyó para el Mundial de fútbol que organizó en 2014.

El Supremo Tribunal Federal (STF), máxima corte del país y la única que puede juzgar autoridades con fuero privilegiado, consideró procedente la denuncia de la Fiscalía contra Maia, presidente del partido derechista Demócratas (DEM), y lo convirtió en reo en un proceso por corrupción y lavado de dinero, informó el organismo. La denuncia fue aceptada por 4 votos a favor y uno en contra de los miembros de la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal.

De acuerdo con la Fiscalía, Maia participó en una red que desvió recursos destinados a la construcción del Arena de las Dunas, el estadio que Brasil construyó en la ciudad de Natal (nordeste) y que acogió algunos de los partidos del Mundial de 2014. La Fiscalía calcula que los desvíos provocaron pérdidas para las arcas públicas de cerca de 77 millones de reales (unos 24 millones de dólares).

Agripino, senador por Río Grande do Norte, estado del que Natal es capital, fue acusado específicamente de haber utilizado su influencia política para liberar créditos que estaban retenidos en el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y que la constructora OAS solicitó para ejecutar la obra.

A cambio de su intermediación para la liberación de los créditos y para garantizar que el Tribunal de Cuentas de Río Grande do Norte aprobaralas obras, Maia habría recibido un soborno de 654.000 reales (unos 204.200 dólares), así como financiación ilegal para su campaña electoral en 2014, según la acusación.

"No estamos ante una denuncia fútil. Hay un conjunto muy relevante de elementos que sugieren la actuación indebida", aseguró el magistrado Luis Roberto Barroso, el instructor del proceso en la Corte Suprema. La mayoría de los contratos para la construcción de los doce estadios que Brasil utilizó en el Mundial está bajo sospecha o investigación judicial.

Dirigentes de las constructoras Odebrecht y Andrade Gutierrez que aceptaron colaborar con la Justicia en las investigaciones sobre corruptelas admitieron que la mitad de los doce estadios construidos o reformados para el Mundial tuvo sobrecostes intencionados para desviar dinero.

Los estadios bajo sospecha, además del Arena las Dunas de Natal, son el Mané Garrincha de Brasilia, el Maracaná de Río de Janeiro, el Arena Pernambuco de Recife, el Arena Castelao de Fortaleza, el Arena da Amazonas de Manaos y el Arena Corinthians de Sao Paulo.

La denuncia más grave es la que se refiere al estadio Nacional Mané Garrincha, el más caro de los doce, que tuvo un costo final de 1.400 millones de reales (437,5 4 millones de dólares), valor un 87,8 % superior al previsto inicialmente.