TROFEO CARRANZA

Zoltan Toth: el húngaro que plantó al Telón de Acero durante un Trofeo Carranza

La fuga del portero húngaro del Ujpest Dosza Zoltan Toth durante el trofeo Carranza de 1979 causó impacto mundial. Eran los años duros del Telón de Acero.

Zoltan Toth: el húngaro que plantó al Telón de Acero durante un Trofeo Carranza
MARCOS PIÑERO DIARIO AS

Corría el año 1979 y el Trofeo Carranza contaba con un cartel de lujo. Barcelona, Flamengo con Zico, ‘el Pelé blanco’, Cádiz y Ujpest Dosza de Budapest, campeón de Hungría y en aquellos años un poderoso equipo. Este trofeo era el más importante y prestigioso de España y se consideraba un honor y privilegio ser invitado al mismo.

El mundo estaba separado por dos bloque, el occidental liderado por Estados Unidos y el llamado Bloque del Este formado por los países que se encontraban bajo la influencia de la Unión Soviética y gobernado por regímenes comunistas. Eran países muy cerrados a los cuales era muy complicado acceder y prácticamente imposible salir. La barrera imaginaria que separaba ambos mundos se conoció como ‘Telón de Acero’.

Los deportistas de estos países que salían a competir al llamado ‘mundo libre’ venían siempre acompañados por guardaespaldas tamaño gorila. Integraban los severos servicios de inteligencia y espionaje que nunca se andaban con bromas. La Stasi en Alemania Democrática, el KGB en la URSS o la AVH húngara que combinaba intimidación, secuestros, calumnias y cualquier método que permitiera tener sometida a la población. El Ujpest vino hasta Cádiz con un ejército invisible, pero perceptible, de armarios empotrados que no dejaban a los futbolistas ni ir al baño sin tener el pasaporte en la boca.

En vísperas del partido que debía enfrentar al cuadro magiar con el Cádiz saltaron las alarmas . Zoltan Toth, su portero de 23 años de edad, había desaparecido. Toth, internacional, era hijo de Grygorgy Toth, que coincidió con Kubala o Puskas en la formidable Hungría de los años 50.

El Ujpest denunció en una comisaría de Cádiz la desaparición de su portero. Al parecer, Toht se había ido de compras por el Puerto de Santa María (el equipo estaba alojado en el emblemático hotel Caballo Blanco) y en un momento determinado consiguió burlar a loa severa AVH y se perdió. Los rumores se extendieron. “Se ha liado con una bella gaditana”. “Ha podido tener un accidente”. Agua. Los húngaros lo tenían claro. “Va a pedir asilo político en la embajada de Estados Unidos”. La seguridad húngara interrogó con virulencia a Josef Toth, el hermano del fugado. “No sabía lo que iba a hacer” se lamentó. Con la fuga de Toth y como el portero suplente estaba lesionado, ocupó la portería el defensa central Erdelyi. El Ujpest se metió en la final tras derrotar al Cádiz (3-2) pero en el partido definitivo perdió con el Flamengo.

Los acontecimientos se sucedieron. Toth se presentó en la embajada de Estados Unidos en Madrid pidiendo asilo y mostrando un contrato que había firmado con el Stonners de Pensylvania. Estados Unidos le concedió el visado. Aquel caso sentó un curioso precedente. Hungría pidió que Toth fuera inhabilitado. Pero como su ficha era amateur y el contrato firmado en Estados Unidos era profesional no pudo llevarse a efecto esta solicitud Toht hizo su vida en Estados Unidos. Hasta la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética fueron muchos los deportistas de Europa del Este que se fugaron en busca de una vida mejor. Los últimos casos en España fueron los rumanos Sabou y Viscreanu. Hoy día no hay Telón de Acero, pero los tiempos no parecen haber cambiado tanto