ESPANYOL | POSTALES ALEMANAS (4)

Leverkusen: la mayor pesadilla de la historia europea

La historia, no por conocida, es menos dramática. El Espanyol desperdició el 3-0 cosechado en la ida de la final de la Copa UEFA de 1988 en menos de 45 minutos.

Herzlake (Alemania)
Leverkusen: la mayor pesadilla de la historia europea

Pocas historias se han escrito en el fútbol tan crueles como la final de la Copa UEFA de 1988. Y al Espanyol le tocó en suerte convertirse en la víctima de ese capítulo que unió al club perico, muy a su pesar, para siempre con Alemania. La vida no es definitivamente una película de Hollywood.

La euforia era máxima en Sarrià para la ida de la final, ante el Bayer Leverkusen. No era para menos. Por la cita en sí, y porque habían accedido los de Javier Clemente tras una épica remontada ante el Brujas. Así que el estadio del Espanyol se llenó, la noche del 4 de mayo, con más de 25.000 banderines blanquiazules que no dejaban de ondear. Y más que lo hicieron después de cada gol de los blanquiazules: Losada en el 45’, Soler en el 49’ y de nuevo Losada en el 56’. Fue un 3-0 memorable, especialmente en una segunda parte en que barrieron los pericos a los germanos. Pudo ser más amplio el marcador, con un gol mal anulado a Orejuela y un cabezazo de Golobart al palo. Se añorarían esas ocasiones perdidas.

Más de 3.000 seguidores viajaron hasta Alemania para la vuelta, el 18 de mayo, poco más que un puro trámite. Lo era al descanso, con 0-0. Pero el segundo acto fue la réplica de lo sucedido en Sarrià, con un vendaval del Leverkusen, que fue arrinconando poco a poco al Espanyol. Tita (57’), Götz (63’) y Cha Bum-Keun (81’) obraron su milagro. O la pesadilla. El 3-0 con el que se igualaba la final y, finalmente, se procedía a los penaltis.

Nuevamente se impuso la crueldad, ya que detuvo N’Kono el primero, pero entre Vollborn y la mala puntería, el Espanyol vivió su peor noche.