Estás leyendo

Manuel Díaz Vega: “Trabajamos para tener un criterio uniforme”

ÁRBITROS

Manuel Díaz Vega: “Trabajamos para tener un criterio uniforme”

Los árbitros españoles en su pretemporada en Santander.

Los árbitros llevan 17 años haciendo la pretemporada y uniformizando criterios en Santander. La semana pasada estuvieron los de Primera y desde ayer los de LaLiga 1|2|3.

¿Qué tal la concentración de pretemporada de los árbitros de Primera?

Bien, cumpliendo los objetivos. Físicamente todos están a un gran nivel y hemos trabajado también aspectos puramente técnicos de cara a la próxima temporada.

¿Tendrán los aficionados que asimilar muchos cambios en la interpretación de las jugadas este año?

No. Realmente esta temporada no hay muchos cambios, pero sí que buscamos dar instrumentos a los árbitros para poder dar una interpretación homogénea a determinadas acciones que nos han venido creando problemas y eso, claro, hay que trabajarlo.

Han trabajado varios días sobre las acciones de mano...

Es una de las acciones clave. La regla nos dice que debe ser sancionada cuando hay dolo, cuando un jugador busca obtener de manera deliberada un beneficio ilegal en detrimento del adversario, con la dificultad añadida de que el infractor suele intentar disfrazarlo con el fin de que el árbitro no le delate. Para dar herramientas al árbitro tratamos de acorralar el gesto y lo catalogamos como de invasión, que es lo punible, o de regresión,

¿Nos olvidamos de lo de mano voluntaria o involuntaria?

Da igual. Lo importante es si hay una mano invasiva, es decir, que ocupa un espacio que dificulta el juego del rival. Y esa mano invasiva puede ser por acción, hace un gesto para ocupar más espacio (por ejemplo, abre los brazos ante un tiro del rival, o levanta un brazo al lanzarse a cortar un pase), o por omisión, es decir, aun teniendo los brazos ocupando un espacio con anterioridad a que el rival chute, no hace ninguna intención de retirarlos cuando se produce el disparo o el pase.

¿Y si el toque con la mano se produce pese a que indudablemente está retirándola, cuando se gira, por ejemplo, pero aun así hay contacto?

Si yo estoy en un espacio y trato de retirarme, porque no quiero participar, no quiero perjudicar al rival, eso es una acción regresiva.

¿Y no es sancionable?

No. Si me giro para dejar libre el espacio que ocupaba mi mano en una acción claramente evasiva, no es sancionable. Lo mismo que en caso contrario, en la acción evasiva el gesto delata al futbolista, en este caso para que la mano no sea sancionable.

¿Y en las barreras, si el balón pega con el brazo de uno de los defensores que se está protegiendo?

Mismo criterio. Si la mano ocupa un espacio extra, si levanta las manos por encima de la cabeza, por ejemplo, aunque se gire, es mano. Si, en cambio tapa con sus brazos su propio cuerpo, buscando protección, si no ocupa un espacio suplementario no será sancionable.

Eso es un cambio de criterio, esas manos de autodefensa sí se venían pitando...

Unas veces sí y otras no, ahora queda claro que el criterio es siempre el mismo, dentro o fuera del área, en juego o balón parado: mano invasiva se sanciona, mano evasiva, no.

Vamos con el fuera de juego, ¿hay novedades?

En la regla, ninguna, pero en la interpretación vuelve a tener que ver con la ocupación del espacio. La FIFA entiende que si un futbolista que no tiene dos rivales entre él y la línea de meta cubre un espacio que crea un impacto sobre el adversario, portero o defensa, que mediante su gesto estorbe, moleste o interfiera a un adversario debe ser sancionado con fuera de juego.

¿Aunque no toque el balón?

Correcto.

Últimamente se ve mucho un atacante que, en el saque de un golpe franco, se mete cuatro o seis metros en fuera de juego sin ánimo de tocar el balón, sino como parte de una acción de estrategia, ¿le pitarán fuera de juego?

Siempre y cuando cubra un espacio visual que al portero o al defensa le moleste en su campo visual. Si está en un lateral y no distorsiona, si luego no toca la pelota no es sancionable.

Falta a 25 o 30 metros de la portería y el jugador, en la trayectoria más o menos del balón, se pone a seis o siete metros del portero...

Fuera de juego. Está interfiriendo. Ha habido el año pasado jugadas así, que no quiero mencionar para no alimentar la polémica, que han sido más o menos así.

La polémica seguirá estando en determinar si molesta o no, seguirá siendo opinable...

Claro. En el fuera de juego tenemos dos problemas, uno, si el jugador está o no más adelantado no tiene discusión. O lo ves o no lo ves, y para eso está muy pendiente el árbitro auxiliar. La otra, la de la interferencia, es más complicada. El jugador tiene libertad total de movimientos sobre el terreno de juego y nosotros tenemos que acotar cuando saca una ventaja ilícita de ocupar un espacio irregularmente.

Caso puntual muy discutido en los últimos años: jugador en posición adelantada que ante un tiro de un compañero salta para no tocar el balón, este pasa por debajo y entra en la portería...

Fuera de juego. Sea voluntaria o involuntaria la posición, la interferencia la marcaría la distancia. A cinco o siete metros del portero, frontal a la portería, es fuera de juego. Es un estorbo que interfiere al portero.

No lo tenían tan claro en las últimas temporadas...

Sí, señor. Es cierto, no lo teníamos tan regulado.

¿Vamos a tener claro qué tarjeta acompaña en las acciones que cortan una ocasión manifiesta de gol?

Muy claro. Si dentro del área se corta una ocasión manifiesta de gol con un agarrón, un empujón, un desplazamiento sobre el rival o parando el balón con la mano se señalará penalti y tarjeta roja. También si se trata de una zancadilla sin opción de jugar la pelota deberá ser expulsado. Si, en cambio, se produce la falta intentando jugar el balón será simplemente penalti, sin ninguna tarjeta añadida.

¿Y si la ocasión manifiesta de gol se corta fuera del área?

Golpe franco y tarjeta roja en todos los casos. Aunque el derribo se produzca intentando jugar la pelota, el infractor será expulsado.

Tengo la sensación cuando hablo con árbitros que se sienten señalados, incomprendidos, rodeados casi, ¿es así?

No..., bueno, se sienten así cuando son denostados injustificadamente, no cuando son criticados por una determinada actuación, sí cuando se les tilda con ciertos adjetivos que no están relacionados con el deporte, cuando se meten con sus familias, en lo personal...

¿Por eso se han aislado? Le pongo un ejemplo: he querido entrevistar a un árbitro que lleva diez años en Primera División, internacional, con mucha personalidad en el terreno de juego, y no solo no ha querido hablar sino que ha confesado que jamás ha concedido una entrevista...

Quien entiende el arbitraje no necesita explicación y quien no entiende el arbitraje no lo va a entender, porque busca algo partiendo de la desconfianza al individuo. Y nosotros pedimos precisamente eso, confianza. La evidencia es que solo nos buscan cuando alguien entiende que se ha producido un error en un determinado partido.

Hablemos de estilo de arbitraje, tengo la sensación de que en los últimos años están tendiendo a dirigir los partidos ‘a lo Mateu Lahoz’...

Buscamos una línea basada en la consistencia, en la homogenización y en la coherencia porque creemos que el profesional y el aficionado tiene derecho a saber lo que le espera en el arbitraje. Ni hace años había ‘halcones’ y ‘palomas’, ni ahora tampoco hay estilos diferentes.

No me negará que ese arbitraje que permite mucho más contactos, que lleva hasta el límite la posibilidad de no cortar el juego, eso que se identifica con Mateu ha...

Absolutamente, no. Coherencia, consistencia y una extraordinaria preparación. No hay estilos de arbitraje, sino que el árbitro se va adaptando a los cambios normativos que se han ido produciendo. Lo que pasa es que, por la razón que sea, los medios de comunicación han puesto el foco en un magnífico árbitro que es Antonio Mateu, que lo es no porque tenga un estilo diferente.

¿Así que no buscan más ‘Mateus’?

No. Cada uno tiene su personalidad y nosotros solo buscamos que sean ejemplares en su comportamiento y en su calidad humana. Eso no se negocia. No nos podemos permitir que se nos pueda señalar por errores fuera del campo del tipo de, no sé, triplicar la tasa de alcohol permitida o cosas así, por ejemplo.

¿Y eso lo asumen todos?

Por supuesto. Es que es así, no se negocia. Si tu quieres tener determinados comportamientos puedes ser muchas cosas en la vida, pero a lo mejor no puedes ser árbitro. Afortunadamente, la selección que se va haciendo, y eso es responsabilidad del gran trabajo de Victoriano Sánchez Arminio, hace que estemos muy orgullosos de ellos también fuera del terreno de juego.

0 Comentarios

Normas Mostrar