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¿Por qué Diego Costa a toda costa? Tres años, cuatro fracasos

ATLÉTICO

¿Por qué Diego Costa a toda costa? Tres años, cuatro fracasos

Diego Costa, en la temporada 2013-14 con el Atlético, tras marcarle al Valladolid.

SUSANA VERA

REUTERS

Desde que se fue, en la temporada 2013-14, ni Mandzukic, ni Jackson, ni Vietto, ni Gameiro cumplieron las expectativas en la delantera del Atlético.

Madrid

Aquella temporada, cuando el Atlético fue campeón de Liga, 2013-14, Diego Costa jugó 51 partidos y marcó 36 goles (27 en Liga, ocho en Champions, uno en Copa del Rey). Ese mismo verano se fue. ¿Su destino? El Chelsea. Tres temporadas después, ninguno de los fichajes que Simeone ha hecho para intentar suplirle ha funcionado. Tres años, cuatro fracasos.

Y eso que la posición de delantero es la que, un verano tras otro, es en la que el Atlético más dinero se gasta buscando a un delantero que le dé lo que le daba Costa: media ocasión para hacer un gol. Pero ni Mandzukic, ni Jackson, ni Vietto, ni Gameiro funcionaron. Ninguno se acercó, ni por asomo, a Costa. 

Mandzukic

Fue el primero, el fichaje, junto a Griezmann, de aquel verano previo a la temporada 2014-15 en la que Simeone y el Atlético debían olvidarse de Costa... Y también, con perspectiva, fue el que mejor respondió. 20 goles en 43 partidos, uno de ellos, además, supuso un título, el último del Atlético: la Supercopa de España al Madrid en 2014. Su primera vuelta de la Liga fue sensacional, formaba pareja letal con Griezmann pero entonces llegó febrero de 2015 y se desplomó. Sus números se quedarían como entonces: 12 goles en Liga, cinco en Champions, dos en Copa del Rey y ese de la Supercopa. El 21 de aquel mes le haría un gol al Almería, de penalti, y se acabó Mandzukic: ni goles ni remates a portería. Salió ese verano rumbo a la Juventus... El fichaje para olvidar a Costa sería Jackson Martínez. 

Jackson Martínez

Llegó al Atlético después de ser pichichi las dos últimas temporadas en la liga portuguesa (29 en la 2013-14 y 34 en la 2014-15), con el Oporto. Era la gran esperanza para apuntalar la delantera de Simeone, ya con Torres y con Griezmann en la posición de delantero. Llegó mediada la pretemporada específica en San Rafael y jugó su primer partido con el grupo en el Trofeo Carranza. Había costado 35 millones y, si la afición, al principio recelaba ("¿a quién se parecerá más a Falcao o al Tren Valencia?", se preguntaba el Calderón) pronto tuvo respuesta: fue un fracaso. Ni por la gloria de Dios ni por el fútbol, ni se adaptó ni funcionó ni marcó goles: apenas tres, dos en Liga y uno en Champions, tres en 22 oportunidades, 22 partidos. El 2 de febrero de 2015, el Atlético lo vendió al Guangzhou Evergrande chino por 65 millones.  

Luciano Vietto

Sensación de la temporada 2014-15 en el Villarreal llegó al Atlético el mismo verano que Jackson Martínez. Era futuro y presente. Le avalaban aquello 20 goles que había hecho en Vila-real (uno al Atleti, por cierto) y que Simeone había sido el entrenador que le había hecho debutar en la Primera argentina (Racing). De su temporada, sin embargo, las fotos en goles fueron pocas: apenas tres (uno en Liga, otro en Champions y otro en Copa). La foto que le perseguiría durante todo el año fue una que le hicieron nada más llegar: no resistió el primer entrenamiento con el Profe Ortega y sufrió un colapso. Esta temporada, el Atlético le cedió al Sevilla para que tuviera minutos, ganara confianza, volviera a ser aquel Vietto del Villarreal, pero tampoco. 

Kevin Gameiro

Es, después de Mandzukic, el delantero que mejor le ha funcionado a Simeone en estos tres años sin Costa. Terminó la temporada con 16 goles (12 de ellos en Liga), dos en Champions y dos en Copa, pero tampoco ha convencido. Llegaba después de una temporada brutal con el Sevilla, 29 goles, la Europa League (en la que fue clave), un delantero letal. Parecía la tecla, era ideal y hablaba, además, el mismo idioma que la estrella del equipo, Griezmann. Pero entre lesiones, sanciones, dudas, el Gameiro del Atleti ha sido un Guadiana, a veces está, a veces no, un día te marca tres goles en diez minutos (Sporting), otro a su pie siempre le faltaba un centímetro o la portería tenía el tamaño de un nido de hormigas. En la semifinal de Champions ante el Madrid falló dos oportunidades, una en el Bernabéu cuando el partido iba 1-0 y otra en la vuelta, fallo en un remate de cabeza cuando estaba solo, ante la red, y el partido 2-1 tiñieron de negro su final de temporada. 

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